TEORÌA DEL DELINCUENTE. ENSAYO

TEORÍA DEL DELINCUENTE
Ensayo realizado por la licenciada BETINA TEULY.


INTRODUCCIÓN
El delincuente es la persona física que lleva a cabo la conducta delictiva. Al delincuente, también se le llama agente o criminal, independientemente de su edad, sexo o nacionalidad.
En la terminología jurídico penal, también se conoce al delincuente como sujeto activo o agente; en la criminología también se le llama criminal o antisocial, e incluso desviado; en el derecho procesal puede conocerse como indiciado, presunto responsable, inculpado, procesado, sentenciado y reo.
La distinción entre cada uno de estos últimos términos, atiende a cada fase del proceso penal, o sea, aquella en la que el sujeto está cumpliendo o menos inteligentes. Apasionado, Lombroso se apresuró a traducir al italiano la obra de su nuevo maestro espiritual, y a buscar sus consecuencias en el campo de la Criminología. Habiendo constatado que el criminal, al igual que algunas especies animales como las ardillas o los castores, presentaba a menudo un hundimiento de la fosa occipital, dedujo que el delincuente constituía un ejemplo característico de lo que Darwin llamaba una "evolución atávica", haciendo regresar la especie humana hacia la animalidad, y que, por consiguiente, el comportamiento criminal no se debía en absoluto a un condicionamiento exterior, sino a una disposición natural en algunos sujetos, a los que llamó "Criminales Natos".
De 1869 a 1876, Cesar Lombroso trabajó intensamente para demostrar el fundamento de su teoría, que naturalmente sólo provocaba escepticismo entre sus colegas.

Coleccionando cantidades impresionantes de cráneos, igual que algunos coleccionan mariposas, estudiando la morfología de 27.000 criminales o personajes anormales (criminales, tarados, epilépticos, prostitutas, etc.), hizo un trabajo gigantesco y mostró los resultados en su obra principal "El Criminal". En ella hacía el inventario de los "estigmas" criminales aptos para traicionar a los delincuentes congénitos. Aparte de la famosa "fosa occipital hundida", la lista incluía particularidades físicas que aclaró: una caja craneana demasiado desarrollada, una frente demasiado huidiza, unas arcadas superciliares demasiado marcadas, asi como unos brazos demasiado largos y "colgando a lo largo del cuerpo como los monos". A aquellas anotaciones físicas, obtenidas gracias a unas estadísticas prolongadas, Lombroso añadía en su descripción del "criminal nato" unas indicaciones de orden psicológico e intelectual. Según él, los delincuentes se caracterizan por una ausencia casi total de sensibilidad, "son", decía, "unos psicópatas incapaces de sentir piedad y paradójicamente muy fácilmente sentimentales": sus defectos son lo bastante específicos como para que se pueda hacer un inventario. Los criminales son de buen grado versátiles, perezosos, hipócritas y -lo cual a menudo les pierde- se muestran generalmente "ligeros en sus actos".

El crimen nace con el hombre, cuando no existía un orden jurídico ni una sociedad organizada.
La personalidad del delincuente siempre ha sido objeto de investigación. Son los factores de la personalidad los factores fundamentales en la génesis del delito, hace que la psicología tenga una función importante.
La Criminología reconoce al delincuente y dice cómo se le combate. Todos los estudios se han centrado en la figura del delincuente, se ha tratado siempre de buscar la justificación de la delincuencia en caracteres patológicos, se ha buscado algo que distinguiese al criminal del que no lo es.
En 1961 se descubre una malformación cromosómica (cromosoma XYY) se cree haber encontrado la causa de la criminalidad, sin dejar de tener en cuenta las estructuras psicopatológicas de la criminalidad.
Del delincuente se ha hablado mucho, se ha tratado de retratar al delincuente físicamente, también sus características psíquicas, así se afirmará que tiene un grado de neuroticismo, predisposición al riesgo, agresividad espontánea, impulsivos, etc.Después de la II Guerra Mundial, se potencia la idea de que la criminalidad no sólo responde a la idea de delincuente, éste deja de ser el epicentro del estudio. Empiezan a observarse las características sociales como elementos determinantes del fenómeno criminal, se sigue observando al delincuente pero dentro del ámbito social como causa predominante. Se va a observar el comportamiento socialmente negativo de los marginados, se diferencia la delincuencia de la clase alta y clase baja, diferencias entre criminales jóvenes y criminales adultos y se incide en la criminalidad femenina).
Si todos los estudios se habían concentrado en el delincuente, hoy en día se estudia al delincuente dentro de un sistema.
El hombre aún no articulaba palabras, pero sin duda alguna, ya desarrollaba conductas y actos que afectaban a la sociedad, de ahí la necesidad de regular tales conductas y señalar castigos para lograr el orden y la convivencia pacífica por medio del surgimiento del derecho penal.
Es impropio llamar delincuente al imputable, pues éste no delinque, ya que por su especial situación de incapacidad, queda al margen del derecho penal.
En la terminología jurídico penal, también se conoce al delincuente como sujeto activo o agente; en la criminología también se le llama criminal o antisocial, e incluso desviado; en el derecho procesal puede conocerse como indiciado, presunto responsable, inculpado, procesado, sentenciado y reo.
La distinción entre cada uno de estos últimos términos, atiende a cada fase del proceso penal, o sea, aquella en la que el sujeto está cumpliendo la pena.
El derecho penal gira en torno a la ley, al delito, al delincuente y a la pena. No se podrá pasar en alto al protagonista del crimen, sería absurdo no tratar de analizar que existe, a causa del sujeto activo, por ésta razón la criminología y el derecho penal tratan de analizar a fondo al crimen desde varios enfoques, para saber porqué las conductas de estas personas, e aquí la importancia a la que se debe poner más atención (Teoría del Delincuente).
El crimen nace con el hombre, cuando no existía un orden jurídico ni una sociedad organizada.
El hombre aún no articulaba palabras, pero sin duda alguna, ya desarrollaba conductas y actos que afectaban a la sociedad, de ahí la necesidad de regular tales conductas y señalar castigos para lograr el orden y la convivencia pacífica por medio del surgimiento del derecho penal.


EL DELINCUENTE
Se dice cuando el derecho penal gira en torno a la ley, el delito, el delincuente y la pena, no se puede pasar por alto al protagonista del crimen.
Sería absurdo tratar solo el punto de vista jurídico como si el delito fuera una abstracción, cuando en realidad se trata de un acontecimiento que existe a causa del sujeto activo.
Aunque a la Criminología corresponde analizar a fondo al criminal desde su enfoque interdisciplinario (sociología, biología, antropología y psicología principalmente), también es cierto que desde el punto de vista del Derecho Penal se pueden apreciar ciertos aspectos necesarios para comprender los problemas que ofrece esta ciencia jurídica.
La experiencia diaria demuestra como en ocasiones el delincuente nos produce un daño. En tales situaciones afírmese la existencia del delincuente.
El crimen nace con el hombre, cuando aún no existía un orden jurídico, ni una sociedad organizada, el hombre aún no articulaba palabras, pero sin duda, ya desarrollaba conductas y actos que afectaban a la sociedad (conductas delictivas); de allí la necesidad de regular tales conductas y señalar castigos para lograr el orden y la convivencia pacífica por medio del surgimiento del derecho penal.
De manera genérica se puede definir al delincuente como la persona física que lleva a cabo la conducta delictiva. Esa persona es a la que técnicamente se la denomina de diversas maneras: sujeto activo o agente, criminal, reo y hasta desviado. El iusfilósofo Quiroz Cuarón decía: “Así como no existen enfermedades sino enfermos; de la misma manera no existen delitos, sino delincuentes”.
Tal definición sería simplista, sobre todo si se tiene en cuenta la multiplicidad de variables y elementos que entran en juego a la hora de determinar las características concretas del delincuente en cuanto tal; y es aquí en donde se entra en la que se denomina Teoría del Delincuente.
En la terminología jurídico penal, también se conoce al delincuente como sujeto activo o agente; en criminología se le llama criminal o antisocial, e incluso desviado; en el Derecho Procesal puede conocerse como indiciado, presunto responsable, inculpado, procesado, sentenciado y reo. La distinción entre cada uno de éstos últimos términos atiende a cada fase del proceso penal, incluida la pos penal, o sea, aquélla en la que el sujeto está cumpliendo la pena.Cuando se habla de delincuente se refiere siempre a la persona física, erradicando el error de creer que también la persona moral o jurídica puede serlo. En algunas ocasiones, aparentemente, es la institución la que comete un ilícito, pero siempre habrá sido una persona física la que ideó, actuó y, en todo caso, ejecutó el delito.
También se reitera que los animales sólo son instrumentos que eventualmente utiliza el hombre, pero la responsabilidad recae en el ser humano.
Antiguamente, dada la investidura de ciertas personas, cuando cometían algún delito se les llegaba a suplantar por un animal o cosa para que se aplicara la justicia y el delito no quedara impune, pero a la persona responsable se le exoneraba de sufrir la humillación del castigo, de ahí la conocida expresión de “chivo expiatorio”, por que el que expiaba la culpa del delincuente era un chivo, sacrificado mediante la hoguera.
También existió la llamada pena en efigie, cuando se hacía un muñeco que ocupaba el lugar del delincuente, muñeco que era colgado o quemado.
Rafael Márquez Piñero hace referencia, al tratar del castigo a animales, a situaciones por demás interesantes como éstas:
“La Edad Media fue la fase histórica en la que con mayor vigor se manifestó la tendencia en responsabilizar penalmente a los animales; así, se instruyeron procesos célebres contra ratones (en el siglo XVI en Autun, Francia), contra sanguijuelas (en el siglo XV en Berna, Suiza), contra las langostas (en España). El gran Jiménez de Asúa, en tiempos más cercanos, señaló tres casos: en Troyes, Francia, en 1845, se condenó a un perro por cazador furtivo; en Gran Bretaña, en 1861, en la localidad de Leeds, fue condenado un gallo por picotear a un niño en un ojo; y en Londres, en 1897, un elefante fue absuelto por un jurado que estimó que el animal había actuado en legítima defensa”
Durante la década de 1930, en diversas poblaciones del estado de Querétaro se llevaba al “Consejo”, que era una cárcel especial para animales y que se encontraba a un costado de la destinada a personas, a los burros o animales que invadían y causaban daño en terrenos ajenos (animales dañeros); los perros que tenían dueño, cuando mordían a alguna persona, eran encerrados en la cárcel y los dueños tenían que llevarles de comer, mientras duraban “privados de su libertad”, la cual recuperaban una vez que se pagaba la multa correspondiente.
En el contexto de las escuelas jurídico-penales, la escuela positiva se destacó por importantes aportes. Lombroso, Ferri, Garófalo, estudiaron en profundidad las características que definen o debieran definir al delincuente, destacando un perfil al que se puede calificar como el de “delincuente nato”. Lombroso, en particular, fundó sus aportes desde la antropología y la medicina, definiendo un modelo del que resulta un delincuente como “ser normal” y fatalmente determinado a cometer el delito. Ferri, quien comparte el criterio de Lombroso, desarrolla el principio y aumenta las categorías clasificando a los delincuentes como: natos, locos, habituales, ocasionales, y pasionales.
Garófalo y Bertillón, no solo coinciden con los anteriores en cuanto a la importancia del estudio de los factores antropológicos determinando los caracteres orgánicos y psíquicos del delincuente, sino que estudian también la manera en que influyen en la conducta del mismo la edad, el sexo, el estado civil, la profesión, etc.
Los estudios y conclusiones de estos criminólogos, fueron severamente criticados, aunque no es posible negar la importancia que su trabajo ha tenido en el desarrollo de la ciencia criminológica en general y de la teoría del delincuente en particular.
Gabriel Tardé, en la misma época en la que trabajaron los autores mencionados, hizo también sus estudios, efectuando un análisis desde el punto de vista sociológico. Tardé hace una interesante diversificación entre el delincuente profesional, el delincuente semiprofesional y el trasgresor por única vez.
En la actualidad se ha consolidado el concepto de “profesión del crimen”, que esta basado en el desarrollo del comportamiento delictivo como una profesión en la que incluso el sujeto trata de perfeccionarse y hasta de establecer especialidades. Este tipo de actividad la podemos encontrar en lo que hace a la comisión de algunos delitos patrimoniales, delitos en materia internacional, delitos de guante blanco, etc. El sujeto requiere de una capacidad intelectual superior a la común y, generalmente, esta secundado por una organización.
Sutherland y otros autores estudiaron también las especialidades delictuosas y las características de los sujetos que las practican. Para este autor, en estos individuos influye un factor de personalidad intrínseco, sin el cual tal vez no podría madurar su profesionalismo. Se trata de un don de simpatía innato, con la persuabilidad de la palabra y las habilidades para manipular a otras personas. En general, este tipo de delincuentes son sumamente hábiles, obtienen importante retorno económico de sus actividades y se dedican a ellas a tiempo completo. La imagen que poseen de si mismos es la de virtuosos del delito; mostrando orgullo por ser especialistas hábiles, considerando sus hazañas delictuosas un medio de vida lucrativo y satisfactorio.
El tipo semiprofesional se dedica a otro tipo de trasgresiones, como robos a mano armada, latrocinios de menor cuantía y otras formas similares de delitos contra la propiedad privada o las personas. Su técnica y estrategia es relativamente simple y poco elaborada. Estos individuos se consideran a si mismos delincuentes y, generalmente, se ven como víctimas de una sociedad corrompida en la que no encuentran otras alternativas de conducta fuera de la delincuencia.
En cuanto al trasgresor por única vez, Tardé lo identifica como al sujeto que comete un solo delito contra la propiedad ajena, generalmente de naturaleza grave, como por ejemplo un robo cuantioso.
“Para encuadrarnos dentro de nuestra realidad, nos parece interesante citar las consideraciones vertidas por el Lic. José Maria Fernández, psicólogo especializado en el seguimiento de jóvenes delincuentes en institutos de seguridad : “Delincuente es aquel que se hace responsable en forma absoluta de sus actos, de los delitos y hechos sin descargar culpa alguna en su historia o pasado, en su Otro; justo él que podría justificar bastante bien sus conductas en “lo que le tocó vivir” y para ello basta revisar las estadísticas que muestran muy bien los porcentajes de jóvenes delincuentes con padres alcohólicos, delincuentes, golpeadores, drogadictos, abandónicos, etc. o diversas combinaciones o la suma de todas ellas”. Vemos en esta definición de Fernández el concepto desde el punto de vista de la imagen que el mismo joven delincuente tiene de si mismo. Mas adelante, nos dice: “Para él nada lo condiciona, él eligió ser “chorro” y nada del Otro está presente en esta elección (….) es, si se puede decir así, un decisionista extremo”. De acuerdo a esta visión, la actitud del delincuente constituye una manera de escapar a la castración que, de alguna manera, a todos nos toca. Por otra parte, el delincuente “no trabaja”, no respeta ley alguna, “hace lo que quiere”, es alguien diferente, distinto a todos los demás; con sus actos logró ser distinto y no incluirse en el conjunto de los demás. Según la postura psicoanalítica es ese Otro de todos los hombres bastante fantaseado por unos y otras. Y continúa diciéndonos Fernández: “Él esta ahí ante el declive de lo viril del mundo actual (…..) así “todos lo respetan” en su barrio, y “no le cabe ninguna”, aludiendo a su escasa tolerancia al otro y a que sus acciones pueden ser extremas” ”.

Dr. Jorge Eduardo Bellido – 2004

Mientras la asociación delictuosa se caracteriza por su reflexiva organización para ciertos fines delictuosos, las muchedumbres delincuentes actúan espontáneamente, carecen de organización y se integran de modo heterogéneo; en ellas los individuos particulares obran impulsados por el todo inorgánico y tumultuario de que forman parte; los sentimientos buenos desaparecen y quedan denominados por los perversos y antisociales; se produce un proceso de sugestión de miembro a miembro, por el que la idea del delito termina por triunfar, de aquí que los partícipes, según Sighele, ya que han sido inducidos a cometer el delito en circunstancias excepcionales, deben ser estimados como menos temibles que el delincuente aislado o asociado.
Pero no todos los positivistas aceptan ésta posición doctrinaria, por entender que debe distinguirse entre conductores y conducidos, en tres instigadores, promotores o incitadores, y débiles que se dejan arrastrar (Florian); entre delincuentes natos y ocasionales (Garófalo) por consiguiente, no siempre deberá corresponder a todos pena atenuada; puede tocarles hasta agravada, según, la temibilidad individual revelada.Siguiendo la más cierta corriente Don Mariano Jiménez Huerta encuentra un fondo de inferioridad en la psicología de las masas; actúan por tendencia y simpatías más que por lógica y análisis, con predominio de la vida efectiva sobre el razonamiento; de aquí su impulsividad, su gestividad y domesticidad, su simplismo psicológico con tendencia a lo malo y cruel; en las masas predomina lo mecánico y lo intuitivo de las funciones mentales y así la asociación de ideas prevalece sobre el razonamiento, la imaginación espontánea sobre lo racional y lo constructivo, la fe ciega sobre el espíritu crítico, la pasión sobre el dominio de sí mismo y la agresividad sobre la ponderación (Elsehuas); de donde resulta que las masa carecen de alma superior, pues en ellas predomina la vida animal y vegetativa, si las masa no saben nunca exactamente lo que quieren, si saben claramente que es lo que odian, lo que niegan y están dispuestos a destruir de donde resulta que el poder y la capacidad constructiva de las masas son nulos.
El denominador común de los hombres, que los aglutina en masa es la coincidencia de los deseos primarios, de los anhelos y apetencias, de la innata inclinación al mal, del complejo de inferioridad moral y materia, de la voluntad de suplir esa inferioridad individual con la fuerza de la masa.
Aunque puede distinguirse entre la minoría directora y la masa dirigida, ésta domina a aquélla, que le sirve dócilmente o es desplazada para dar paso a los “falsos conductores”, los demagogos, de quienes dijo Macaulay: “En todos los siglos, los ejemplares más viles de la naturaleza humana se han encontrado entre los demagogos”.
“Esos falsos conductores” son los inspiradores de los crímenes de la masa, pues al presentarse a ella como arquetipo del revolucionario integral le predican el exterminio y la violencia, gratos a los instintos primarios de la masa.
A la acción violenta de las masas, se incorporan siempre los delincuentes profesionales y habituales, que por poseer un “súper yo” criminal, encuentran el terreno propio y deseado para dar cause a sus feroces instintos, haciendo aparecer racionalizando su conducta como hechos políticos, lo que no es otra cosa que la satisfacción íntima de sus sentimientos antisociales; no pocos sujetos que se creen, así mismos, auténticos delincuentes políticos, construyen una doctrina política revolucionaria o se adscriben a las fórmulas políticas más extremistas, para poder dar cause a sus tendencias “parricidas” más o menos sublimadas, sin remordimientos culpables, ya Lombroso había señalado la existencia de delincuentes natos y locos en algunos anarquistas, autores de delitos políticos.
Histéricos y neuróticos obsesivos dan a la masa sus conductores más peligrosos: Dantones y Robespierres; el primero hace la revolución con entusiasmo, pero pronto se cansa y desilusiona, el segundo es crecientemente extremista y más viejo, entre sí ambos se odian y se destruyen.Los crímenes de las masas son crímenes “estándar” caracterizados por su simplicidad y sencillez, son siempre ofensas a los sentimientos de piedad y probidad; consisten en homicidios, saqueos y robos domiciliarios; se producen en serie; en las revoluciones las masas dirigen siempre sus primeras energías al asalto de las prisiones y a la destrucción de los archivos judiciales, no sólo por que ellos han sufrido persecución y martirio los revolucionarios, sino porque los falsos conductores, los delincuentes vulgares, buscan así borrar su pasado.
En los crímenes de masas rara vez se da la premeditación, la masa actúa fuera de sí, es decir, transcendida (“Crímenes de masas y Crímenes de Estado”, cuadernos “criminalía”, número 8, México, 1941).
La amplia y certera fórmula del artículo 52 del Código Penal, permite adoptar apropiadas soluciones en armonía con el arbitrio judicial reconocido por el artículo 51; en efecto, es posible tener en cuenta las condiciones especiales en que se encontraba (el sujeto) en el momento de la condición del delito y los demás antecedentes y condiciones personales que puedan comprobarse (artículo 52, párrafo III); el Juez deberá tomar conocimiento directo del sujeto, de la víctima y de las circunstancias del hecho, en la medida requerida para cada caso.
Por éstos medios puede el tribunal individualizar indebidamente la sanción de los conductores que formaron parte de una muchedumbre delincuente, según la temibilidad probada en cada uno.
En nuestra jurisprudencia el caso más destacado y típico de muchedumbre delincuente lo ha contenido el del pueblo de Coyoacán, D. F., que reaccionó contra las provocaciones de un grupo conocido popularmente con el nombre de “camisas rojas”, habiendo dado muerte, horriblemente, por lapidación a uno de éstos.
Decretada la formal prisión, por homicidio, de dos de los presuntos responsables, fueron absueltos finalmente por insuficiencia de la prueba de cargo.
La expulsión del delincuente se consideró el castigo más grave que podía imponerse, por colocar al infractor en situación de absoluto abandono y convertirlo en propia víctima, por su desamparo, de agresiones provenientes de miembros de su propio grupo o de elementos extraños a éste.
La expulsión que un principio se practicó para evitar la venganza del grupo a que pertenecía el ofendido, evitando así la guerra entre las tribus, se extendió para evitar hechos violentos y de sangre cometidos por un miembro del conglomerado contra otro perteneciente al mismo.
Para Pessinna, la primera reacción que se despierta en la conciencia de las primeras colectividades, al constatar las atrocidades de los grandes crímenes, es la descompuesta ira desencadenadora del furor popular contra el delincuente, irritación que revela en forma sumaria un fondo de verdad de la justicia penal, pero que reviste caracteres de pasión, constituyendo una venganza colectiva.
“Quién rompe la paz, pierde la guerra. El individuo que lesiona, hiere o mata a otro, no tiene derecho a la protección común, pierde la paz contra él y tienen los ofendidos derecho a la guerra, derecho que a su vez lleva a constituir un deber ineludible como venganza de familia”.En la terminología jurídico-penal, también se conoce al delincuente como sujeto activo o agente; en criminología se le llama criminal o antisocial, e incluso sujeto desviado; en el derecho procesal penal se le conoce como arrestado, detenido, querellado, denunciado, imputado, juzgado, acusado, enjuiciado, demandado, reo, culpable, convicto, criminal, indiciado, sospechoso, sujeto activo del delito, probable sujeto activo del delito, probable responsable, presunto responsable, sujeto pasivo del proceso, procesado, encausado, apelante, apelado, recurrente, recurrido, bandido, encartado, sentenciado, preliberado, etc.
La distinción entre cada uno de éstos últimos términos atiende a cada fase del proceso penal, incluida la pospenal, o sea, aquella en la que el sujeto está cumpliendo la pena o ya la ha cumplido.
En derecho penal al sujeto activo del delito se le llamará, de manera indistinta, delincuente, agente o sujeto activo.
Los medios de difusión e información indistinta e indebidamente se refieren a sospechosos, indiciados o procesados como delincuentes, e incluso llaman asesinos a quienes el agente del Ministerio Público todavía no declara probables responsables y el juez penal aún no sentencia. Los vocablos asesino, asesinato y el verbo asesinar corresponden al derecho anglosajón.
Narra Cicerón que durante la República Romana, los jueces utilizaban tres tablillas para el momento de resolver un caso, cada una con una letra distinta: A, C y N.L. La A significaba absuelto; la C condenado y N.L., Non Liquen, que significaba que el delito no estaba probado. Cicerón decía que a la letra A se le conocía como letra salvadora o saludable.
La delincuencia y sus teorías.

El fenómeno de la delincuencia puede considerarse desde una perspectiva social y desde otra jurídica.
Desde el punto de vista jurídico se considera delincuente quien “comete una acción o una omisión contraria a la ley vigente”.
Desde un punto de vista social se puede decir que el delincuente es quien comete “actos dañosos” para con uno mismo, para sus semejantes o para los intereses morales y materiales de la sociedad.
Existen varias teorías que tratan de explicar y en cierto modo predecir la delincuencia haciendo hincapié en sus causas y consecuencias (no todas) en la sociedad.La primera teoría es la sociológica. La figura máxima de esta teoría es Durkheim. Este sociólogo francés contribuyó eficazmente a la constitución de la sociología como ciencia independiente. Su aportación a esta ciencia consistió en la manera de enfocar el estudio de los hechos sociales como algo objetivo, independiente de la conciencia individual. La teoría sociológica interpreta la conducta delincuente como una respuesta “normal” ante un ambiente malo. El factor desencadenante de las conductas delictivas es la misma sociedad. Es decir, para acabar con la delincuencia y la criminalidad hay que hacer una reforma social profunda del entorno. La teoría sociológica parte de que el delincuente se hace y no nace, los rasgos constitutivos no son heredados, la experiencia es un factor que juega en contra. Todos los ciudadanos pueden ser o delincuentes sangrientos o personas ejemplares (esto va muy parejo al anarquismo ya que esta ideología sostiene que todos somos iguales y es la circunstancia la que nos modifica). Un ejemplo puede ser el mismo joven que se desenvuelve en un medio hostil y se define como una persona violenta y agresiva dado que su circunstancia es negativa. Sin embargo, la misma persona que crece y es educado en los valores de la tolerancia y la comprensión podrá convertirse en alguien generoso y que beneficie a la sociedad tanto como a sí mismo.
En suma, los delincuentes son miembros sanos que crecen en una comunidad enferma, en una comunidad en la que el estilo de vida delictivo es más accesible y se aprende con más facilidad que las normas de convivencias éticas y sociales.
Otra teoría es la que arguye que la contestación es la causa principal de la delincuencia. La relación reside en que un grupo de jóvenes “contestan” y se enfrentan a la sociedad en forma de grupos y que “se apartan o rechazan positivamente la moralidad de la mayoría”. La máxima figura de este movimiento es Albert Cohen. Defendía que la clase baja, sobretodo la juventud, se encuentra en desventaja respecto al resto de los componentes de la sociedad. Esto es por lo siguiente: su educación no está a la altura de la de los demás, sus medios económicos son pobres y no tienen influencias familiares para poder aspirar con cargos importantes. Si no pueden unirse a otras clases se enfrentan a ellas, conscientes de su impotencia. Forman una subcultura para ridiculizar la cultura a la que no pueden incorporarse y la convierten en una antítesis de esta cultura. La subcultura se caracteriza por su rebeldía y agresividad. Y esto es lógico porque una característica común a las personas violentas es su inseguridad, se juntan en pandillas o bandas juveniles para protegerse. Manifiestan una actitud conjunta con desprecio a las autoridades que, según ellos, les han rechazado. Esto significa que la conducta delictiva no responde a un afán de lucro, muchos delincuentes corren grandes riesgos por objetos de escaso valor o por cualquier gamberrada. Se explica este comportamiento antisocial con el placer maligno de molestar a las personas que representan lo respetable. Una manera, en suma, de liberar su frustración.
La teoría de la constitución física sostiene que algunas constituciones son más propensas al delito que otras. Sheldon y Glueck fueron primero uno y luego otro quienes defendieron esta postura. Sheldon aplicó su cuadro clasificador de los tipos somáticos al estudio de la delincuencia. Según él había tres constituciones distintas:

- la endomórfica: las vísceras de la digestión están muy desarrolladas mientras que las estructuras corporales no lo están. Los miembros son cortos y el abdomen prevalece sobre el tórax. Son obesos en su mayoría.· la mesomórfica: las estructuras corporales prevalecen, el tronco es largo y musculoso, el tórax es superior al del abdomen en cuanto a volumen. En general el organismo es robusto y regular en su estructura.
-la ectomórfica: aspecto delgado y flaco. Las piernas y brazos son alargados y delgados, musculatura débil y hombros estrechos.

Sheldon sostuvo que entre los delincuentes de Boston prevalecían los mesomórficos y había pocos ectomórficos. Glueck comparó posteriormente 500 delincuentes de dos correccionales de Massachussets y los resultados confirmaron las tésis de Sheldon: había doble número de mesomórficos entre los delincuentes y los ectomórficos eran clara minoría. Los delincuentes mesomórficos eran, ateniéndose a un estudio psicológico, “más activos, vitales y poco inhibidos y sumisos a la autoridad”. Estos rasgos predisponían a la agresividad y a la delincuencia. Los ectomórficos mostraron rasgos más pasivos sumisos e inhibidas.
No hay que olvidar, no obstante, que los ectomórficos también pertenecían al grupo de delincuentes, por ello, no cabe afirmar que existe un determinismo rígido de tipo constitucional.
Otra teoría es la behavionista sobre los rasgos del criminal. Eysenck, el máximo exponente de esta teoría, dijo haber aislado un grupo de rasgos de conducta asociados con la delincuencia. Eysenck fue un psicólogo británico de origen alemán. Investigó sobre la teoría de la personalidad y sobre el tratamiento de la neurosis. Según él el rasgo más significativo que guarda relación con la delincuencia es la extraversión. Los extrovertidos son sujetos expansivos, impulsivos y no inhibidos, amantes de la aventura y de la acción. La introversión es propia de gente retraído y en general opuesto en personalidad a los extrovertidos. Las sensaciones fuertes no son de su agrado y llevan una vida ordenada.
Dice que cuando los individuos extrovertidos son inestables emocionales (con tendencia neurótica) son más propensos a la delincuencia. El mismo rasgo en los introvertidos se traduce en conformismo. Otros rasgos que pueden significar atracción hacia la delincuencia son la torpeza psicomotriz y la escasa condicionabilidad.
La teoría psicoanalítica cree que por el contrario los rasgos distintivos más importantes del carácter criminal son los adquiridos en la primera infancia. Acorde a esta teoría el delincuente tiene un super-ego muy débil e inconsistente. Esto origina individuos caprichosos, incapaces de controlar sus instintos o necesidades. Los padres juegan un papel fundamental en esta teoría, si dan excesiva libertad darán rienda suelta a sus deseos y a sus impulsos. Una característica que no es mencionada e las demás teorías y sí en esta es que aquellos sujetos cuyo super-ego sea débil no presentaran síntomas de culpabilidad.

LA CLASIFICACIÓN DE LOS DELINCUENTES SEGÚN CÉSAR LOMBROSO

ANTECEDENTES:
César Lombroso nace en Verona en el año de 1835 y muere en 1909. Estudió medicina en la universidad de Pavia y luego en la de Viena.
En este centro docente conoce el método experimental que aplicaría a sus investigaciones. Terminada la licenciatura, ejerce como médico militar en el ejército del Piamonte, donde realiza investigaciones sobre el tatuaje de los soldados. Fué profesor extraordinario en Pavia, director del Manicomio de Pessaro y a partir de 1876, ocupó la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Turín.

Lombroso es influído por Charles Darwin y con base en el estudio de un famoso delincuente de su época, cuyo cráneo presentaba ciertas anormalidades, llegó a la conclusión de que el delincuente es el eslabón perdido, pues en la evolución de la especie, el simio se convierte en hombre, pero queda un pequeño espacio que es en donde entra el hombre delincuente, este es un ser que no llegó a evolucionar adecuadamente, por lo mismo se quedó en una etapa intermedia entre el simio y el hombre.

Originalmente Lombroso no buscaba una teoría crimino-genética, sino un criterio diferencial entre el enfermo mental y el delincuente, pero al toparse con este descubrimiento, comienza a elaborar lo que llamaría Antropología Criminal.

En 1872 publica un libro que se llama Memorias sobre los Manicomios Criminales, dice que hay necesidad de que existan manicomios para criminales y la necesidad de que los locos no estén en las prisiones, si no que entren a instituciones especiales, pero también hay necesidad de que si los enfermos han cometido alguna conducta antisocial no se les mande con los demás sicóticos, porque son una amenaza, si no que existan Manicomios especiales para criminales.

En este mismo año escribe un libro llamado El Genio y La Locura, en donde expone que en realidad todos los genios están locos, que el genio es un anormal , y expone como del Genio a La Locura y de la Locura al Genio, en realidad no hay más que un paso.

El 15 de abril de 1876 se puede considerar que es la fecha oficial en que nace la Criminología como ciencia, ya que ese día se publica el “Tratado Antropológico Experimental del Hombre Delincuente” en donde Lombroso expone su teoría. Pero la gran revelación de su vida fue el descubrimiento de la obra de Darwin Del Origen de las Especies por Vía de Selección Natural. En aquel famoso libro, el ilustre sabio exponía la teoría según la cual el hombre sería el fruto de una evolución milenaria que le haría descender del mono con el intermediario del Pithecanthropus erectus y diferentes clases de humanoides más o menos inteligentes. Apasionado, Lombroso se apresuró a traducir al italiano la obra de su nuevo maestro espiritual, y a buscar sus consecuencias en el campo de la Criminología. Habiendo constatado que el criminal, al igual que algunas especies animales como las ardillas o los castores, presentaba a menudo un hundimiento de la fosa occipital, dedujo que el delincuente constituía un ejemplo característico de lo que Darwin llamaba una "evolución atávica", haciendo regresar la especie humana hacia la animalidad, y que, por consiguiente, el comportamiento criminal no se debía en absoluto a un condicionamiento exterior, sino a una disposición natural en algunos sujetos, a los que llamó "Criminales Natos".
De 1869 a 1876, Cesar Lombroso trabajó intensamente para demostrar el fundamento de su teoría, que naturalmente sólo provocaba escepticismo entre sus colegas.

Coleccionando cantidades impresionantes de cráneos, igual que algunos coleccionan mariposas, estudiando la morfología de 27.000 criminales o personajes anormales (criminales, tarados, epilépticos, prostitutas, etc.), hizo un trabajo gigantesco y mostró los resultados en su obra principal "El Criminal". En ella hacía el inventario de los "estigmas" criminales aptos para traicionar a los delincuentes congénitos. Aparte de la famosa "fosa occipital hundida", la lista incluía particularidades físicas que aclaró: una caja craneana demasiado desarrollada, una frente demasiado huidiza, unas arcadas superciliares demasiado marcadas, asi como unos brazos demasiado largos y "colgando a lo largo del cuerpo como los monos". A aquellas anotaciones físicas, obtenidas gracias a unas estadísticas prolongadas, Lombroso añadía en su descripción del "criminal nato" unas indicaciones de orden psicológico e intelectual. Según él, los delincuentes se caracterizan por una ausencia casi total de sensibilidad, "son", decía, "unos psicópatas incapaces de sentir piedad y paradójicamente muy fácilmente sentimentales": sus defectos son lo bastante específicos como para que se pueda hacer un inventario. Los criminales son de buen grado versátiles, perezosos, hipócritas y -lo cual a menudo les pierde- se muestran generalmente "ligeros en sus actos".

TEORÍA DEL DELINCUENTE NATO
César Lombroso, antropólogo y médico italiano nacido en 1835, entre sus innumerables y valiosas aportaciones históricas, médicas, literarias y antropológicas, legó al Derecho Penal y a la criminología su teoría del delincuente nato.
Pero la gran revelación de su vida fue el descubrimiento de la obra de Darwin Del Origen de las Especies por Vía de Selección Natural. En aquel famoso libro, el ilustre sabio exponía la teoría según la cual el hombre sería el fruto de una evolución milenaria que le haría descender del mono con el intermediario del Pithecanthropus erectus y diferentes clases de humanoides más o menos inteligentes. Apasionado, Lombroso se apresuró a traducir al italiano la obra de su nuevo maestro espiritual, y a buscar sus consecuencias en el campo de la Criminología. Habiendo constatado que el criminal, al igual que algunas especies animales como las ardillas o los castores, presentaba a menudo un hundimiento de la fosa occipital, dedujo que el delincuente constituía un ejemplo característico de lo que Darwin llamaba una "evolución atávica", haciendo regresar la especie humana hacia la animalidad, y que, por consiguiente, el comportamiento criminal no se debía en absoluto a un condicionamiento exterior, sino a una disposición natural en algunos sujetos, a los que llamó "Criminales Natos".
De 1869 a 1876, Cesar Lombroso trabajó intensamente para demostrar el fundamento de su teoría, que naturalmente sólo provocaba escepticismo entre sus colegas.

Coleccionando cantidades impresionantes de cráneos, igual que algunos coleccionan mariposas, estudiando la morfología de 27.000 criminales o personajes anormales (criminales, tarados, epilépticos, prostitutas, etc.), hizo un trabajo gigantesco y mostró los resultados en su obra principal "El Criminal". En ella hacía el inventario de los "estigmas" criminales aptos para traicionar a los delincuentes congénitos. Aparte de la famosa "fosa occipital hundida", la lista incluía particularidades físicas que aclaró: una caja craneana demasiado desarrollada, una frente demasiado huidiza, unas arcadas superciliares demasiado marcadas, asi como unos brazos demasiado largos y "colgando a lo largo del cuerpo como los monos". A aquellas anotaciones físicas, obtenidas gracias a unas estadísticas prolongadas, Lombroso añadía en su descripción del "criminal nato" unas indicaciones de orden psicológico e intelectual. Según él, los delincuentes se caracterizan por una ausencia casi total de sensibilidad, "son", decía, "unos psicópatas incapaces de sentir piedad y paradójicamente muy fácilmente sentimentales": sus defectos son lo bastante específicos como para que se pueda hacer un inventario. Los criminales son de buen grado versátiles, perezosos, hipócritas y -lo cual a menudo les pierde- se muestran generalmente "ligeros en sus actos".
La teoría Lombrosiana del criminal nato se resume de la siguiente forma:Se preocupa por el comportamiento humano, sobre todo por el comportamiento criminal, se decide Lombroso a estudiar en especial a los criminales de su época. Trató con enfermos mentales y elaboró una serie de notas de las que extrajo entre otras cuestiones, las características de distintos tipos de delincuentes, a quienes clasificó de acuerdo con sus caracteres antropológicos y psicológicos.
En 1871 un acontecimiento viene a producir un cambio radical en la vida de Lombroso y de hecho, en la historia de la ciencia cuando observa el cráneo de un delincuente famoso (Villella), observó una serie de anomalías que le hacen pensar que el criminal lo es por ciertas deformidades craneales y por su similitud con ciertas especies animales.
Estos son los principales rasgos con los que puede contar un delincuente nato según Lombroso.
Lombroso al investigar dice que el criminal nato, idéntico al loco moral, con fondo epiléptico, ser atávico de tipo biológico y anatómico especial.

De aquí pasa a el estudio del delito y la prostitución entre los salvajes, dice que se prostituyen con mayor facilidad, que viven en la promiscuidad, que cometen fácilmente homicidio, matando niños, viejos, mujeres, y enfermos, que roban y cuyas penas son terribles, le llama particularmente la atención el canibalismo por, que podía se por necesidad, religión, prejuicios, piedad filial, guerra, glotonería, vanidad, etc.

Compara como muchas de estas actitudes son comunes al tipo del delincuente nato, comparando a este con un salvaje, al cual le gusta tatuarse, decía que éste delincuente particularmente es supersticioso, le gustan los amuletos, prefiere los colores primarios, etc.

Después habla de la teoría del niño, que tiene que ver mucho con ésta la del delincuente nato, lo cual destruye el concepto del niño como una blanca paloma, al que después se le llamará “perverso polimorto “ por Freud , dice que coinciden mucho en:
Cólera, venganza, celos, mentira, falta de sentido moral, escasa efectividad, crueldad, ocio y flojera, vanidad, alcoholismo y juego, obscenidad, imitación.

Lombroso al examinar distintos delincuentes , llegó a la conclusión de que el criminal no es un hombre común si no que por sus características, rasgos morfológicos y psíquicos, constituye un tipo especial, “siendo antropología general según la definición de Quatrefagues, la historia natural del hombre, la Zoología es la historia natural de los animales , la Antropología Criminal no es más que el estudio de la variedad humana , de un tipo particular, es la historia natural del hombre alienado, el criminal según Lombroso presenta signos de inferioridad orgánica y psíquica :

-Frente diviza.
- Gran desarrollo de los pómulos.
-Gran ilosidad.
-Orejas en forma de asa.
-Insensibilidad al dolor.

-Insensibilidad al color.
-Frecuente noncinismo.
-Mayor robustez de los miembros izquierdos.
-Insensibilidad afectiva.
-Falta de remordimientos.
-Cinismo.
-Vanidad
-Crueldad.
-Afán vengativo.
-Impulsividad.
-Tendencia al fuego.
-Tendencia a las orgías.
-Uso frecuente del argot.
-Tatuajes obscenos.

Evolución de la teoría de Lombroso:
La teoría del "criminal nato", elaborada en la década de los setenta del siglo XIX por César Lombroso, está hoy en día superada. Retrocediendo en el tiempo, resulta difícil leer sin algo de diversión las muy serias obras que el famoso alienista escribió para demostrarla. Ha sido ya ampliamente desmentida. El "hundimiento de la fosa occipital", punto fuerte del sistema, ya no es considerado por nadie como el indicio característico de cualquier tendencia criminal. Hoy en día, todos los cráneos sirven para la Criminología.

Sin embargo, por muy obsoletos que sean sus trabajos, el lugar que ocupa Lombroso en la historia de esta disciplina es esencial. A él se debe, efectivamente, la gloria de haber inventado una nueva ciencia: la Antropología Criminal, cuyo objeto no es sólo la descripción física de los criminales, si no también el estudio de sus comportamientos. Hasta él, la Criminología sólo se había interesado por el crimen y por las circunstancias en las que se producía; con él, debía preocuparse del criminal mismo, de su personalidad, su psicología, así como de sus taras mentales.
Dicha teoría ha sido criticada severamente, en parte por interpretaciones inadecuadas, traducciones malas y personas que no aceptan reconocer las verdades y los aciertos en los estudios de este gran hombre. Si bien la teoría referida tiene sus aspectos criticables, se debe reconocer que se trata del primer estudio científico realizado sobre el tema y aporta interesantes conclusiones que logran fortalecer el derecho penal y permiten el surgimiento de la ciencia criminológica.
Por ello se defiende de las agresiones del delincuente tan pronto se dan las condiciones de la imputabilidad física. El hombre es responsable de sus acciones exteriormente delictivas, sólo porque vive en sociedad y mientras vive en ella (responsabilidad social).
Dentro de éste criterio, no cabe considerar a los enajenados mentales como seres al margen del Derecho Penal. A los que delinquen, tanto normales como locos, habrá que aplicarse la segregación. Ferri comparte el criterio de Lombroso de que el delincuente es una ser anormal, pero desarrolla el principio, aumentando las categorías, por ello clasifica a los delincuentes en –nato, locos, habituales, ocasionales y pasionales-.
Era una revolución tanto más importante cuanto que no debía limitar sus resultados sólo a la ciencia criminológica, sino aportar modificaciones en el ejercicio de una justicia cuyas leyes iban a tener que distinguir entre el crimen y el criminal.

Por muy importantes e innovadores que fueran, los trabajos de Lombroso dejaban mucho que desear en el plano del método. La teoría del "criminal nato" carecía de rigor científico. Fue violentamente atacada. Su principal detractor fue Jean Alexandre Lacassagne, fundador de la escuela Lyonesa, de la que salió una pléyade de célebres criminólogos, entre los cuales conviene retener el nombre del Dr. Edmond Locard. Para los miembros de aquella escuela, apegados al determinismo sociológico, no hay criminales congénitos, sino medios y circunstancias que favorecen el crimen. La principal crítica hecha a la teoría del "criminal nato" era que los famosos estigmas definidos por Lombroso se encontraban a menudo en sujetos que llevaban una vida perfectamente normal y no habían cometido ningún delito.

Aquella crítica, sin duda justificada, no arruinó totalmente la obra del famoso alienista. Es el punto de partida de una disciplina que renovó completamente el problema de la responsabilidad del delincuente: la psicología criminal.
Diversas nociones que actualmente se manejan en ciencias penales y afines a éstas parten de los estudios de Lombroso, como la peligrosidad, los factores criminógenos, la predisposición criminal, el concepto del delincuente como ser biopsicosocial, la clasificación del delincuente, los tratamientos para éste, etc.
Lombroso se refirió a la predisposición y no a la predestinación, como malamente le atribuyen algunos autores.

DELINCUENTE LOCO MORAL:

La descripción que Lombroso da de este loco moral son las siguientes:

-Es su escasez en los manicomios, y su gran frecuencia en las cárceles y en los prostíbulos.
-Son sujetos de peso de igual o mayor a la normal.
-El cráneo tiene una capacidad igual o superior a la normal, y en general no tiene diferencia con los cráneos normales.
-En algunos casos se han encontrado los caracteres comunes del hombre criminal (mandíbula voluminosa, asimetría facial, etc.).
-La sensibilidad psíquico-moral es, por lo tanto una sublimación de la sensibilidad general.
-Se rehúsa a utilizar un tatuaje ya que son astutos y saben que es una aplicación criminal.
-Son muy precoces o contra-natura, o precedidos y asociados de una ferocidad sanguínea.
-Son personas antipáticas que no conviven casi con nadie, odian con o sin motivos.
-Es excesivamente egoísta pero a pesar de eso es altruista, aunque solo sea una forma de perversión de los afectos.
-Es muy vanidoso, es propia de los criminales natos como de los locos morales, vanidad morbosa, para ser de su vida algo muy elegante.
-Se dice por varios autores que es inteligente ya que todos sus delitos puede justificarlos.
-Son personas bastante excitables, crueles, indisciplinados, etc.
-Tiene una gran pereza para el trabajo.
-Son hábiles en la simulación de la locura.
-Tanto el nato como el moral datan de la infancia o de la pubertad.

DELINCUENTE EPILÉPTICO:

Este tipo de homicidas tiene reacciones violentísimas, en la que después de haber cometido el delito quedan tranquilos y sin aparentes remordimientos, dice que sienten vértigos en la cabeza, que les gira o da vueltas.

Ahora Lombrosio encuentra una tercera forma de criminalidad, y hace la analogía del epiléptico, con el criminal nato, llegando así a la tercera tipicidad.
Las características según Turín en los criminales epilépticos son:

-Tendencia a la vagancia en ocasiones con largas deambulaciones involuntarias.
-Amor a los animales.
-Sonambulismos.
-Masturbaciones, homosexualismo, y depravación.
-Precocidad sexual y alcohólica.
-Facilidad y rapidez de cicatrización.
-Destructividad.
-Canibalismo.
-Vanidad.
-Grafomanía.
-Doble personalidad para escribir.
-Palabras o frases especiales.
-Tendencia al suicidio.
-Tatuajes.
-Junto con los locos morales son los únicos que se asocian.
-Simulación de locura o ataque epiléptico.
-Cambios de humor.
-Amnesia.
-Auras.
La epilepsia se puede presentar de dos formas:
-Epilepsia Real.- es aquella en la que hay ataques, el sujeto cae al suelo, echa espuma por la boca, tiene movimientos desordenados, y convulsivos, llega a morderse la lengua, etc.
-Epilepsia Larvada.- es aquella en la que se presentan los mismos sucesos aunque sin ataque, estos criminales son mas peligroso que los locos morales.

EL DELINCUENTE LOCO:

Lombroso hace una diferencia entre los delincuentes locos y los locos delincuentes, siendo los locos delincuentes los enfermos dementes, sin capacidad de entender o de querer, que cometen algún crimen sin saber lo que hacen, en cambio el delincuente loco es el sujeto que ha cometido un delito y después enloquece en prisión.

Dice Lombroso que además los jueces que dictan las sentencias no conocen nada de psiquiatría, y son llamados en una idea general como locos criminales, ésta es la puerta por la que escapan al justo castigo.

Lombroso toma en consideración como casos especiales, tres tipos de delincuente loco: el alcohólico, el histérico, el mattoide.

DELINCUENTE ALCOHÓLICO

El caracteriza al delincuente alcohólico, porque el alcohol es un excitante que paraliza, narcotiza, los sentimientos más nobles, y transforma aún el cerebro mas sano.

Lo caracteriza de la siguiente manera:

-casos degenerativos congénitos, aunque frecuentemente los adquiridos no solo escasean los caracteres degenerativos, sino ofrecen muy seguido la vida anterior honestísima.
-Extraña apatía e indiferencia, que a veces llega a ser muy violenta.
-La embriaguez aguda, aislada da lugar por si sola, al delito, porque arma el brazo, enciende las pasiones, nubla la mente, etc.
-Tiende al cinismo humorístico y fuertes tendencias al robo y al estupro aunque después de esto llegan a un profundo sueño y quizás hasta la amnesia, que si es peor aún puede realizarse un suicidio.

Lombrosio estudia varias formas de alcoholismo como el hereditario, el complicado con otras enfermedades, el crónico, etc.

DELINCUENTE HISTÉRICO
Sus características comunes de este delincuente son las siguientes:

-Sexo.- se dice que es más común en las mujeres que en los hombres.

-Tiene una herencia análoga a los epilépticos, aunque pocos caracteres degenerativos.
-La inteligencia en la mitad es intacta.
-Es egoísta su carácter.
- Su carácter es muy cambiante lo que los hace coléricos, feroces, fáciles a simpatías, y antipatías súbitas irracionales.
-Es vengativo escandalosamente, y hace denuncias y falsos testimonios.
-Tiene una verdadera necesidad de mentir, una gran tendencia al erotismo.
-Se encuentra entre ellas delirios, alucinaciones, suicidios, y fugas muy comúnmente para prostituirse.
-Existen delitos múltiples aunque los mas comunes son difamación, robo, faltas a la moral, homicidios.

DELINCUENTE MATTOIDE

La palabra mattoide proviene de “matto” que significa loco, y la palabra matoide quizás quiera decir textualmente Locoide, vendría siendo el sujeto que no esta loco, pero casi.
Las características del Mattoide serian:

-Escasean entre las mujeres
- Son raros en la edad juvenil.
- Abundan extrañamente en las grandes civilizaciones.
-Abundan en los países que tienen una cultura extraña o tiene gran velocidad.
-Abundan entre los burócratas, teólogos, médicos, y no entre los militares.
-Tienen poquísimas formas degenerativas y pocas anomalías en la fisiología del cuerpo.
- Afectivamente son hasta altruistas, conservan la sobriedad, son muy éticos, y son muy ordenados.
-Intelectualmente no hay anomalías, suplen una gran inteligencia por una notable laboriosidad, escriben en forma compulsiva.
-Psicológicamente se caracterizan por una convicción exagerada por sus propios meritos y hay bastante vanidad.
-Inventan teorías nuevas y generalmente extravagantes.
-Sus crímenes son impulsivos generalmente realizados en publico.
-Tienen delirio persecutorio, persiguen y son perseguidos.
- Son querellantes y les encanta litigar.

DELINCUENTES PASIONALES:

Un delincuente pasional no puede ser un delincuente loco, tampoco tiene aspectos atávicos, ni epilepsia, ni locura moral, por lo tanto tiene que ser un sujeto con otras características, y estas son:

-Rareza (5 a 6 %) entre los delitos de sangre.
-Edad entre 20 y 30 años
-Sexo: 36 % de mujeres, el cuádruple de los demás delitos
-Cráneo sin datos patológicos.
-Belleza de la fisonomía, casi completa ausencia de caracteres, que se notan tan frecuente en criminales y locos.
-A la belleza del cuerpo responde la honestidad del alma.
-Afectividad exagerada.
-Anestesia momentánea en el momento del delito.
-Conmoción después del delito.
-Suicidio o tentativa de este inmediatamente después del delito.
- Confesión: al contrario de los delincuentes comunes, no oculta el propio delito, lo confiesan a la autoridad judicial como para calmar el dolor y el remordimiento.
-Son los únicos que dan el máximo de enmienda.

El delincuente pasional siempre es inmediato, y la pasión que lo mueve es una pasión noble, distinguiéndose de las bajas pasiones que impulsan a los delincuentes comunes.

Clasifica a los delincuentes por pasión en tres tipos:
Duelo, infanticidio, pasión política.

DELINCUENTE OCASIONAL:

A los delincuentes ocasionales Lombrosio los divide en pseudo-criminales, criminaloides, y habituales.

DELINCUENTES PSEUDO-CRIMINALES

Están constituidos en los siguientes subgrupos:
-Aquellos que cometen delitos involuntarios, que no son reos a los ojos de la sociedad y de la antropología, pero no por eso son menos punibles.
-Los autores de delitos, en los cuales no existe ninguna perversidad, y que no causan ningún daño social, pero que son considerables ante la ley, y entran los que aun así que no parezcan para nosotros delitos lo son, algunos se cometen por necesidad o por dura necesidad.
-Los culpables de hurto, de incendio, heridas, duelos, en determinadas circunstancias extraordinarias, como la defensa del honor, de la persona, de la subsistencia de la familia etc.
-Se encuentran también en los delitos de falsedad.


CRIMINALIODES

-Son aquellos en que un incidente los lleva al delito, sujetos con cierta predisposición, pero que no hubiera llegado al delito de no haberse presentado la oportunidad, la ocasión hace al ladrón.
-La imitación.
-La cárcel como está ahora es la ocasión para asociarse al crimen.
-Finalmente están los que son apresados por engranajes de la ley.


DELINCUENTES HABITUALES

-Son aquellos comportamientos que no son adecuados, primariamente los de los parientes, de la escuela, etc.
-La educación les llega desde temprano a la adecuación al delito.
-Estos criminales pueden llegar a ser peligrosos hasta cierto punto porque no llegan a cometer delitos.


TEORÍA DEL DELINCUENTE DE GUANTE BLANCO
Es un delito cometido por una persona respetable y de alto estatus social en el curso de su ocupación (delincuencia organizada, delincuencia corporativa, tráfico de influencias, prevaricación, cohecho, malversación de caudales públicos, delito económico).
Es un delito como cualquier otro, y que en la mayoría de las veces entra dentro de la "cifra negra de la criminalidad”. Es inconsciente tanto para la policía (salvo especialistas), como para la víctima.Sería necesaria la definición (tipicidad), de cada una de las figuras delictivas, y no ambigüedades, para alcanzar un grado aceptable de seguridad jurídica, y con ello el principio de legalidad.

POSITIVISMO CRIMINOLÓGICO Y “LUCHA DE ESCUELAS”
Hubo una gran polémica ya que surgieron diversas corrientes criminológicas en Italia, Francia y Alemania.
Estos autores consideran que no se trataba de escuelas sino de direcciones, corrientes, movimientos que no llegan a consolidarse como escuelas. No circunscritas geográficamente. A raíz de los postulados de estas escuelas, han quedado trazadas las directrices fundamentales del pensamiento criminológico hasta la primera mitad del S.XX.
El positivismo consideró que el proceso necesariamente conduce a la imposición de la pena como un medio de defensa social, de tal manera que el fin del proceso es el restablecimiento de la igualdad de derechos y garantías entre los individuos delincuentes y la sociedad honrada, para obviar las exageraciones individuales de la escuela clásica, y que debido a los indicios proporcionados por la antología del propio tribunal se podrá determinar en consecuencia o a que categoría antropológica pertenece, y por tanto, cuál sea su temibilidad; en consecuencia, durante el proceso procederá averiguar si el imputado es realmente el autor del hecho de que se trate, determinando las causas y circunstancias del hecho, y ya fijada la relación causal entre el agente y el acto, se podrá pedir y discutir la absolución o la condena del sujeto, de tal manera que el objeto del juicio penal consistirá en el examen físico del delincuente, para inducir no el grado de irresponsabilidad moral, sino el de su temibilidad, ya que los delincuentes no presentan una unidad de tipo abstracto y es preciso estudiarlos según su diversa temibilidad, deducida de sus factores naturales del delito cometido, pues como expusieron Garófalo y Bertillón, el estudio de los factores antropológicos del delito, terminando los caracteres orgánicos y síquicos del delincuente y el concurso de La edad, sexo, estado civil, profesión, etc., en las diferentes clases de delito, ofrecerán a la policía judicial y a la misma administración de justicia, la ayuda de más nuevos y seguros medios para la búsqueda de los culpables, así se disminuye en cuanto es posible, la idea de la causalidad de los juicios criminales “que son verdaderos juegos de azar para los delincuentes y para la sociedad, y de ésta manera, finalmente, queda la justicia, serena y severa, sin ser indecorosa escuela de delitos, ni espectáculo de jueces inexpertos e ignorantes, de acusadores agresivos y de abogados declamadores.Tomando en cuenta las opiniones de Garófalo, César Lombroso y Enrico Ferri, si la pena constituye un medio de defensa social y se toma en cuenta la anormalidad de quién delinque, el objeto del proceso será el conocimiento y determinación de los factores antropológicos del delito, precisando los caracteres orgánicos y síquicos del delincuente y la finalidad del mismo estará representada por la defensa social a través de la aplicación de las penas.

Escuela Francesa de Lyon. Contraria a esos planteamientos lombrosianos.
No dan una explicación antropológica del crimen y considera que cualquiera que fuesen las circunstancias individuales, éstas se doblegan hasta los factores externos o ambientales.
El máximo representante es Lacassagne. Su tesis: Las sociedades tienen los criminales que merecen.
Esta escuela mantiene que el criminal “es como el microbio o el virus hasta que encuentra el adecuado caldo de cultivo y que hace germinar y reproducirse”.
Factores que conforman la etiología del crimen:
Individuales: son de poca relevancia, suponen una mera predisposición del crimen y no son una fatal determinación del crimen.
Factores sociales: condiciones económicas (pobreza, miseria...) estos factores son trascendentales, son los verdaderos desencadenantes del crimen.
Hace una distinción importante entre medio urbano y rural.
Otro autor, Aubry dice que el crimen es un “virus” que necesita unas condiciones adecuadas para multiplicarse.

Teoría psicosocial de Tarde: Atacó las teorías de Lombroso. En su teoría considera que la criminalidad no es un fenómeno antropológico sino social, gobernado por la imitación. “Todos los actos importantes son ejecutados bajo el imperio del ejemplo”. La imitación, para él, es esencial para la vida social. Dice que es un conjunto de seres que se imitan los unos a los otros y que el crimen no es ajeno a la moda y a la imitación. El criminal dice que es un imitador y la principal crítica que se le hace se centra en el hecho de considerar que la imitación, la moda, puede explicar cómo se transmite un hábito pero no por qué se produjo. Dice que la sociedad misma es la última responsable del crimen, pues el individuo se limita a imitar, los buenos o malos ejemplos de la sociedad.

Escuela de Marburgo. El máximo representante es Von Liszt. Alemán. Da mayor importancia a los factores externos y el delito “es un acontecimiento de la vida social”. Contrario a las tesis lombrosianas y a las de Tarde. Considera que el delito es el resultado de la idiosincrasia del infractor en el momento del hecho y de las circunstancias que rodeaba al infractor en ese determinado momento. Hay tres causas del crimen.
-Defectos de la personalidad.
-Déficit del proceso de socialización.
Bancarrota en la justicia penal que incide en el creciente incremento de las tasas del crimen y de reincidencia. Si la justicia penal no funciona se está creando reincidencia.

Escuela de la Defensa Social. Nació en Francia. Movimiento de política criminal que considera que la lucha contra el crimen es la principal tarea de la sociedad.
El Derecho Penal tiene que proteger la sociedad. Para la aplicación de la Ley penal se exige evitar todo concepto metafísico. Quiere evitar los conceptos: pena, voluntad,... y pretende investigar cuales son las medidas que harán que el Derecho Penal cumpla la función de proteger la sociedad internacional. Esta sociedad para la defensa social aparece en la II Guerra Mundial. Tiene dos representantes: F. Gramática, defiende la idea de la defensa social; Marc Ancel, defiende o da mayor importancia a la personalidad del autor.
Postulados principales: una lucha realista contra la criminalidad a la que persigue, pero no con instrumentos jurídicos adoptan una nueva actitud hacia el delincuente y defienden la política criminal de signo humanitario, no castigar si no resocializar a los delincuentes. No imponer penas, sino medidas preventivas, educativas y curativas, de acuerdo con la personalidad del autor.
Propugnan una política criminal de corte humanitario.

EL DELINCUENTE SEGÚN GARÓFALO
Destacará Garófalo por ser jurista, de sus méritos fue el haber sido el autor que acuñó el término Criminología, el mérito principal ha sido el saber divulgar los postulados positivistas con una gran capacidad de síntesis y moderación.
Critica que positivismo se haya centrado exclusivamente en la figura del delincuente en detrimento del delito. Ese abandono del delito hace que Garófalo defina que es delito. Parte de un concepto de delito natural, entiende que delito o acto criminal es aquel que va en contra de los sentimientos de piedad, en contra de los sentimientos de probidad (honradez). Siendo delincuente aquella persona que carece de estos sentimientos.
Para Garófalo no puede dividirse delito y delincuente.
Coincide con Lombroso con la idea de anomalía psíquica o moral, pero para Garófalo no es patológica, sino una variación psíquica transmisible por vía hereditaria.
Los factores sociales tienen escasa relevancia si parte del principio de la existencia de condicionantes o valoraciones hereditarias, el componente medioambiental ocupa un segundo lugar.

Establecerá una tipología de delincuentes, distinguirá:
-Asesinos.
-Delincuentes violentos.
-Ladrones.
-Criminales lascivos (degenerados).
Para Garófalo sólo será criminal el asesino.

La pena: Garófalo fue contracorriente, se muestra como un abierto partidario de la pena de muerte, como eliminación de todo aquel que perturbe la convivencia social.
Parte de la idea de la existencia de selección natural de las especies, en este proceso se condena a muerte a todo aquel que no se adapte al medio. “La sociedad como cualquier ente natural debe eliminar a aquellos que por su conducta criminal demuestran que no están adaptados a la vida civilizada”.

FRECUENCIA DEL COMPORTAMIENTO DELICTIVO
Es decir, la periodicidad y el número de ocasiones en que el delincuente infringe la ley. En este aspecto no existe regla, pues hay sujetos que en toda su existencia no cometen ningún delito, otros que cometen varios y otros más que hacen del ilícito su forma de vida.

PRIMODELINCUENCIA
En este caso se encuentra los sujetos que por primera vez cometen un delito. El juez debe tener en cuenta esta circunstancia, para aplicar una pena más justa.


REINCIDENCIA
La reincidencia se presenta cuando el sujeto delinque por segunda vez, siempre que haya sido sentenciado por el primer delito.
La reincidencia puede ser de dos tipos: específica o genérica.

-Reincidencia genérica: Se produce cuando el agente delinque por segunda vez, al cometer un delito de naturaleza diferente de la del primero; por ej., el primer delito fue patrimonial y el segundo, sexual.
-Reincidencia específica: Se presenta cuando el primero y el segundo son delitos de la misma naturaleza; por ej., ambos son delitos contra la salud.
El art. 65 del Código Penal establece que la reincidencia se tomará en cuenta “para la individualización judicial de la pena, así como para el otorgamiento o no de los beneficios o de los sustitutivos penales que la ley prevé”.

HABITUALIDAD
La habitualidad existe cuando el sujeto reincide en cometer dos veces más un delito de la misma naturaleza, siempre que los tres delitos se cometan en un periodo que no exceda de 10 Para la criminología, la delincuencia es habitual cuando el sujeto hace de su conducta criminal una forma habitual de actividad; por ejemplo, el carterista que vive de robar carteras, el delincuente de cuello blanco, quien pertenece a la mafia, etc.

OCASIONALIDAD
La ocasionalidad se produce cuando el sujeto comete el delito en función de habérsele presentado la ocasión propicia. Puede tratarse de un delincuente primario o de un reincidente. Si su actuación criminal llega a ser muy frecuente, caerá en la habitualidad.

DELINCUENCIA PROFESIONAL
Actualmente existe la noción de profesión del crimen; se trata de desarrollar el comportamiento como una profesión e incluso el sujeto trata de perfeccionarse y llega a haber especialidades, como en la comisión de algunos delitos patrimoniales, delitos en materia internacional, delitos de cuello blanco o cuello dorado, etc. Para su ejercicio se requiere una capacidad intelectual superior a la común, además de toda una organización que lleva implícita una gran capacidad económica y, en ocasiones, apoyo de personas dedicadas a la política. La llamada delincuencia organizada entraría en este rubro.

ORIENTACIONES BIOLÓGICAS Y EXPLICACIONES BIOLÓGICAS DEL HECHO CRIMINAL.
CORRIENTES BIOLÓGICAS
Son las que mayor parecido tienen con las ideas propuestas por Lombroso, ya que parten de que el delincuente es “distinto” del no delincuente. Y es en este factor de diferenciación donde reside el porqué del hecho criminal. Factor biológico que distingue al delincuente del no delincuente. Centra sus estudios en la búsqueda de un trastorno que supone un contrapunto de las tesis ambientalistas, ya que en el S.XVIII el francés Gall que estudió las protuberancias y otras irregularidades de los cráneos del recluso, en busca de una anormalidad que explique su postura, más tarde con la escuela positiva, Lombroso con el atavismo moral. El criminal es un ente aparte, un ser distinto. Y a partir de aquí las explicaciones posteriores dicen que estas fases biológicas, son las que van a influir.
El método experimental, que aplican al campo de la conducta humana basada en la observación de masas y del individuo.

BIOLOGÍA CRIMINAL
Engloba una serie de ciencias. Se habla también de antropología criminal basada en el aspecto corporal de la persona. Engloba psicología criminal y también la sociología criminal: delito como hecho social.

ANTROPOLOGÍA CRIMINAL

Goring: comparará presidiarios con grupos de control no presidiarios, llegando a la conclusión de que no hay diferencias representativas, así el delincuente atávico no existe.

Hooton: sostendrá que los criminales son naturales, que están destinados al crimen por taras hereditarias, llevan en su interior signos de deficiencia.
Llegó a la conclusión que los criminales estaban degenerados. La única manera de atajar la criminalidad es la eugenesia y el control de la reproducción.
Mantuvo que las medidas corporales de los delincuentes eran inferiores a las de los no delincuentes, lo asociaba a la inferioridad mental.

Kretschmer: “Biotipología”. Elabora una tipología delictiva que aún perdura hoy en día. Distingue:
-Leptosomático, caracterizado por tener el cuerpo alargado y delgado, la cabeza pequeña y la nariz puntiaguda.
-Atlético, gran desarrollo del esqueleto y musculatura, tórax y cabeza grande.
-Pícnico: abdomen prominente, cabeza redonda y ancha, tendencia a la obesidad.
-Displático, presenta características muy exageradas de cualquiera de los grupos anteriores.
-Esquizotínico, presenta una constitución leptosomática, pero con un temperamento introvertido.

-Ciclotínico, personas extrovertidas, de constitución pícnica.
-Viscoso, constitución atlética, oscila entre el leptosomático y el pícnico pero son tranquilos y pasivos.

Glueck: Se centró en los estudios comparativos, estudiando gemelos, estudiaron 500 jóvenes en un grupo criminal por un lado y en el otro un grupo de control. Extrajeron determinadas conclusiones.
60,1% de delincuentes parecían como individuos proclives a actos violentos, a su vez insensibilidad e inestabilidad emocional.
Cobran importancia los estudios procedentes de la endocrinología, se ha tratado de explicar el comportamiento humano criminal de manera específica, como un comportamiento debido a procesos hormonales endocrinos patológicos. La conducta criminal es debido a disfunciones de secreción interna.
Destacan cuatro autores, Pende, Vidoni, Ditullio (italianos) y Ruiz de Funez (español). Son autores de principio de siglo.
El punto de partida de la disfunción hormonal, esa disfunción tendrá una gran influencia sobre el temperamento y el carácter del individuo. Esta disfunción puede influenciar en el desarrollo de la delincuencia. Entienden que las glándulas de secreción internas, relacionadas con el sistema nervioso vegetativo, están ligadas a la vida instintivo afectiva.
De eso se derivarán relaciones más o menos extensas entre las funciones endocrinas y el carácter. Relaciones entre la constelación hormonal individual y la criminalidad.

Di Tullio entenderá que las glándulas endocrinas intervienen en la criminogénesis, por la constitución misma del individuo. Este autor adelantará que la constitución de los criminales está bajo la dependencia de su sistema hormonal, de su sistema endocrino.
Muchos autores han querido constatar la disfunción glandular con un tipo de comportamiento criminal.
Respecto a la criminalidad femenina, han sido muchos los estudios que han querido demostrar que la mujer ha cometido un alto porcentaje de delitos durante el período catameñal.
Una teoría endocriminológica está condenada al fracaso, ya que muchas personas tienen disfunciones y no por ello son criminales.

La escuela biológico - positivista contiene:
-El interés se centra hacia el actor y su comportamiento.

-Criminales y no criminales se diferencian por sus condiciones biológico - antropológicas.
-Estos factores biológicos - antropológicos son los que determinan el comportamiento individual.
-Este tipo de teorías son apropiadas para apoyar, justificar ideologías reaccionarias, totalitarias, racistas.
-Si la teoría biológico - positivista se adecúa, puede ser utilizada para legitimar determinados intereses.

GENÉTICA
Exner: entenderá que si la predisposición determina de manera decisiva la evolución de la personalidad y el delito es una exteriorización de esa personalidad, no se puede restar importancia a la influencia de la masa hereditaria del factor hereditario. No por eso entiende que el factor hereditario sea determinante.
El delito, para él, es siempre una reacción a impresiones ambientales, los influjos hereditarios y los influjos ambientales no se pueden desenredar.
No existe la predisposición al delito. Puede existir en determinadas personas debido a rasgos hereditarios o genéticos un desarrollo direccional hacia el delito. Este desarrollo direccional puede disminuirse o aumentarse mediante la acción tanto de circunstancias internas como externas.
Ni el desarrollo direccional ni el mundo circundante pueden por sí mismo, llevar a una persona al delito. Se rechaza una teoría puramente biológica y también se rechaza una teoría sociológica, los dos factores están interrelacionados, provocando el hecho criminal.
El delito es un concepto jurídico que varía dependiendo del tiempo y el lugar.
Se observa que la mayoría de los estudios se centran en: se han hecho estudios sobre familias criminales, gemelos, adopción y estudios sobre cromosomas.
Genealogías de delincuentes: se hace un seguimiento sobre la descendencia de una parte o línea. Se deja a parte el influjo de otros familiares. El gran inconveniente es que suelen encontrarse sobre una familia concreta.

Estudios de gemelos: hay que distinguir entre gemelos univitelinos y bivitelinos.Lange: buscó gemelos univitelinos, cuyo padre era criminal, si la masa hereditaria es un factor decisivo, y la disposición criminal existe en uno de los hermanos, lo lógico será que el otro también tenga esa predisposición. De los diversos trabajos realizados se desprende que el comportamiento de ambos es igual. Hay que añadir que los dos hermanos vivían casi siempre bajo las mismas circunstancias externas.

En el supuesto de los gemelos bivitelinos, al no tener la misma herencia, pero sí el mismo medio, y si éste es decisivo, deberían mostrarse también en ellos las mismas manifestaciones que los univitelinos, pero esto no es así, de ello se deduce la importancia de la carga hereditaria.
Christiansen: se estudiaron todos los gemelos nacidos en Copenague entre 1881 - 1910. Logró estudiar 3586 parejas de gemelos, de estos encontró 799 con antecedentes en alguno de sus gemelos. Encontró una mayor concordancia criminal entre gemelos univitelinos que entre bivitelinos.

De este estudio extrae que cuanto más común sea la delincuencia en un área geográfica, menos genéticamente determinada está. Con esto todo parece determinar que la conducta delictiva manifestada en un medio no delincuente está más fuertemente determinada por la genética mientras que la conducta delictiva está determinada por el ambiente.
También se realizaron estudios sobre adopción, se compararon los padres biológicos con los hijos que han “cedido” en la adopción y a su vez con los padres adoptivos. Si la adopción se produce inmediatamente después del nacimiento, la influencia de los padres biológicos es biológica no ambiental, al estar estos dos factores separados se pueden evaluar la relativa influencia de estos dos factores.

Crowe: estudió 41 mujeres que habían estado en un reformatorio entre 1925 y 1953, estas mujeres habían tenido 52 hijos que habían sido adoptados, estos hijos tenían entre 15 y 45 años en el momento del estudio, estos 52 hijos fueron comparados por un grupo de control (niños adoptados) teniéndose en cuenta variables como sexo, raza, religión. Se observó que 8 adoptados del primer grupo tenían antecedentes penales, mientras que el grupo de control, sólo dos presentaban antecedentes penales.
Los estudios sobre malformaciones genéticas. En 1961 se publica el descubrimiento de Sandgerb, presencia de una malformación cromosómica consistente en que los varones presentaban una Y de más.

En 1965 una autora inglesa Patricia Jacobs, investigaba en los centros penitenciarios y descubre que numerosos reclusos presentan esta anomalía cromosómica XYY. Jacobs observa las características de estas personas, observando que son más altos que el término medio, que la mayoría son perturbados mentales, y además suelen ser autores de delitos violentos contra las personas o contra la propiedad.Jacobs dice que los individuos que presentan esta anomalía son violentos, peligrosos y con propensión al crimen. No puede afirmarse que quien tiene esta anomalía sea peligroso o violento ya que las pruebas se realizaron en centros penitenciarios.
A nivel político criminal y jurisprudencial, una misma anomalía supuso que se dictaran dos sentencias distintas: ** 1968, Australia, autor de asesinato, se le absuelve del mismo por presentar la anomalía XYY; ** 1968, Francia, se condena a un individuo a la pena de 7 años de prisión, por presentar la anomalía XYY.


EXPLICACIONES PSICOPATOLÓGICAS DEL HECHO CRIMINAL
Desde los inicios de la humanidad, y principalmente desde los primeros estudios realizados en materia criminal, se observa que la sociedad ha pretendido siempre atribuir al delincuente anormalidades psíquicas como causa de su comportamiento.
Pero es sólo a partir del siglo XIX cuando empieza a distinguirse entre delincuente y enfermo mental, contemplando a éste último como cualquier otro enfermo.
Es indudablemente la psiquiatría la disciplina mejor predispuesta a explicar el comportamiento delictivo como producto o expresión de patologías del psiquismo humano. Gracias a sus valiosas aportaciones hoy ya no cabe mantener que el delincuente sea un loco o que la locura genere necesariamente criminalidad.
Dentro de la psicopatología merece especial atención el concepto de psicopatía, sobre el cual centraremos nuestro estudio.
Desde que en 1809 Pinel describió la “manie sans delire” (manía sin delirio) puede decirse que existe un concepto diagnóstico aplicable a aquellas personas cuya conducta entre frecuentemente en conflicto con la sociedad.
El término psicopatía fue introducido por primera vez en 1891 por Koch con el objetivo de designar una nueva categoría psiquiátrica relacionada con los trastornos de personalidad en general.
Pero para la doctrina mayoritaria, fue Kraepelin quien en 1896 definiera la personalidad psicopática. Como señala Goppinger, a partir de entonces el problema de los psicópatas es el problema fundamental de la Criminología.Este autor no es el único que mantiene esta postura puesto que Garrido Guzmán señala igualmente que “entre los problemas más espinosos y difíciles con los que hoy se enfrentan los estudiosos de la Criminología, del Derecho Penal y Penitenciario, de la Psicología y la Psiquiatría se encuentran los planteados por las personalidades anormales o psicopáticas en su relación con la criminalidad. Pese al formidable avance que las ciencias antropológicas han experimentado en estos últimos años, las psicopatías continúan siendo uno de los capítulos menos logrado de la clínica psiquiátrica”.
Existen innumerables definiciones del término “psicopatía” y de la “personalidad psicopática”, destacando principalmente la de Schneider quien considera psicópatas “a aquellos hombres que sufren por su anormalidad, o por cuya anormalidad sufre la sociedad”. No obstante, esta “anormalidad” no nos debe inducir a error, puesto que, como señala Vallejo-Nagera en el lenguaje científico se tiende a aplicar “psicopatía” al enfermo psíquico y sabemos que por definición el psicópata no es el enfermo mental.
Por otra parte, la etiología incierta del síndrome psicopático ha determinado que el término personalidad psicopática, tal y como se viene utilizando por la psiquiatría no pueda ser diagnosticado objetivamente, sino que, por el contrario, a su diagnosis suele llegarse por vía de exclusión. Ello ha determinado que un amplio sector doctrinal haya negado el carácter científico al término psicópata afirmando que se trata de un concepto omnicomprensivo o más bien de un “cajón de sastre".
Ante tal falta de precisión, la moderna Psiquiatría, especialmente la norteamericana, ha cargado el acento en el aspecto sociológico, poniendo con ello de manifiesto la importancia de los factores sociales y culturales que influyen en la conducta dirigida contra la norma, sustituyendo el término psicópata por el de sociópata.
Pese a la denominación, como subraya Vallejo-Nagera, los síntomas son los mismos: “comienza antes de los 15 años, con hurtos en casa, mentiras reiteradas, falsificación de las notas en la escuela, actos de vandalismo, vagabundeo, fugas de casa, contacto con el alcohol y las drogas, pendencias, expulsión de escuela, actividad sexual promiscua, precoz y violenta y cualquier forma de delincuencia infantil. En general, violación de las normas de conducta en el hogar y frente a la sociedad”.
Del mismo modo que los expulsan de la escuela y colegios ocurre después en los empleos, o los abandonan sin tener previsto otro. Uno de los rasgos típicos “es actuar por las apetencias en el momento presente sin tener en cuenta las consecuencias”.
El autor italiano DiTullio (1967) señala los tipos psicópatas que presentan un interés criminológico:
Los hipertímicos descompensados, exagerados y exuberantes de sentimientos con agitación excesiva e hiperactividad, de comportamiento inestable, poca reflexión y a menudo inmoralidad, todo ello unido a la carencia de profundidad de pensamiento, de lógica y de crítica, contienen tendencia a las estafas y a las peleas. Los lábiles de humor, que representan bruscas variaciones endotímicas, con acciones repentinas e imprevistas: descontentos, agitados, impacientes y con reacciones brutales: fugas, deserción, vagabundeo, piromanía, cleptomanía.
Los histriónicos, de ambición desmesurada, que emplean todos los medios para llegar a su fin. Presentan varios tipos: los excéntricos, los fanfarrones, los mitómanos, y los fantasiosos. Especialmente estos dos últimos tipos tienen tendencia a cometer actos fraudulentos de toda especie.
Muy frecuentemente, a nivel clínico se ha denominado psicópatas a todos los individuos que muestran conducta antisocial. Se ha establecido la distinción de tres tipologías delictivas psicopáticas: la primaria, la secundaria y la subcultural.
La descripción clínica de la psicopatía primaria se debe principalmente a Cleckley en 1976. Este autor considera como características más importantes las siguientes: atractivo superficial y buena inteligencia; ausencia de delirios y otros signos de pensamiento irracional; ausencia de nerviosismo y de manifestaciones psiconeuróticas; informalidad; falsedad e insinceridad; incapacidad para experimentar vergüenza o remordimiento; conducta antisocial irracional; falta de juicio y dificultad para aprender de la experiencia; egocentrismo patológico e incapacidad para amar; pobreza en las principales relaciones afectivas; pérdida específica de intuición; poca respuesta a las relaciones interpersonales; conducta desagradable y exagerada, a veces con consumo de alcohol; amenazas de suicidio raramente consumadas; vida sexual impersonal, frívola y poco estable; dificultad para seguir cualquier plan de vida.
En el segundo grupo, los psicópatas secundarios, estaría formado por aquellos individuos que a pesar de presentar conductas antisociales lo hacen como consecuencia de algún trastorno emocional; su historia, respuesta a los tratamientos y pronóstico son totalmente distintos de los del psicópata primario. Son capaces de mostrar culpa y remordimiento, así como de establecer relaciones afectivas con los demás. A estos individuos también se les ha denominado psicópatas neuróticos.
El tercer grupo, los psicópatas subculturales estaría formado por aquellos individuos de características de personalidad “normales” que pertenecen a una subcultura delincuente y que son perfectamente capaces de mostrar lealtad, sentimientos de culpa y de establecer relaciones afectivas dentro de su subcultura; su conducta antisocial sería debida principalmente a variables de tipo ambiental.
Es necesario precisar que aunque es frecuente hallar individuos con las características del psicópata primario entre los delincuentes, puede hallarse también personalidades psicopáticas entre los no delincuentes.En lo relativo al porcentaje de psicópatas, es desalentador el observar la falta de criterios unificados en lo concerniente al diagnóstico. Así, Sutherland y Cressey notan que el diagnóstico de la personalidad psicopática no es ni uniforme ni objetivo; un individuo puede ser considerado psicópata por un psiquiatra y no serlo por otro, según las ideas preconcebidas de quien lo analiza. Ello es debido justamente a la falta de clarificación sobre el tema en su definición y clasificación, así, según se adopte una definición u otra o se considere válida una clasificación u otra, se entenderá que un individuo presenta o no una personalidad psicopática. Reina, pues, en esta cuestión una falta total de rigor científico.
Sutherland relata que según los boletines de los centros penitenciarios de Nueva York y Massachusetts, aproximadamente un 10% de los criminales allí llevados son clasificados como personalidades psicopáticas entre los delincuentes internados. En la época entre los años 1919 y 1929, un 88.3% de todos los criminales que entraron en la cárcel de Illinois fue clasificado como psicópatas. De estas divergencias deduce Sutherland que estas diferencias se deben más bien a conceptos psiquiátricos distintos que a una diferente estructura de la personalidad de los criminales. Por lo demás Sutherland cree observar que en los establecimientos penitenciarios, en los que son psiquiatras quienes diagnostican a los criminales, hay algo así como una tendencia general a hacer aumentar el porcentaje de aquellos reclusos considerados como psicópatas.
Para Goppinger, en muchos caos, la personalidad psicopática es simplemente deducida del delito cometido o del género de vida llevado. Para este autor, por consiguiente, habrá que mirar las publicaciones sobre porcentajes de personalidades psicopáticas entre los criminales con gran escepticismo.
Como señala García Pablos, la experiencia parece demostrar que la mayor parte de los infractores de la Ley son - sorprendentemente - normales, desde el punto de vista psíquico: el problema, a menudo, consiste no en que determinados individuos se hallen mal compuestos e inadaptados, sino en que se encuentran bien dispuestos y adaptados pero a la vida y a los valores criminales.

EL MODELO “PSICOSOMÁTICO”: EXPLICACIONES PSICOANALÍTICAS DEL CRIMEN
Se ha tratado de explicar en base a un instinto primario de agresión.

ORÍGENES DEL PSICOANÁLISIS
A finales del S.XIX, con estudios sobre histeria y neurosis: se destaca a Janet como el primero en utilizar la hipnosis. El efecto de la catarsis, consiste en la liberación de ideas que están relegadas en el inconsciente. Sigmund Freud comienza a explorar el inconsciente y los instintos inhibidos, así como a desarrollar la teoría de la neurosis.Principales aportaciones del psicoanálisis: en principio debemos distinguir entre:
-Consciente: es una región psíquica en la que las percepciones que provienen del mundo exterior, del propio cuerpo o mente, se hacen conscientes. Lo consciente es aceptado y reconocido por el sujeto en el momento que se realiza.
-Subconsciente: son todos aquellos sucesos, procesos y contenidos mentales que son capaces de alcanzar o llegar a la consciencia si se realiza un esfuerzo para concentrar la atención. Una de las funciones del subconsciente es mantener una barrera regresiva que consume anhelos, deseos, para evitar el desagrado y retrasar la descarga instintiva; pero al mismo tiempo tiene que lograr que la energía mental concuerde con las exigencias éticas, con los valores morales de la sociedad.
-Inconsciente: es la suma total de todos los contenidos mentales o de los procesos que quedan fuera de la consciencia y que al mismo tiempo son incapaces de llegar a ella debido a una contrafuerza que es lo que se llama represión. Estos contenidos mentales inconscientes son impulsos o deseos que resultan inaceptables, amenazadores o repugnante para el propio sujeto desde un punto de vista ético o intelectual. Ante estos deseos existe una represión, pero pese a ella, intentarán llegar a la consciencia y a cada intento corresponderá una represión de los mismos. Esto puede llevar a un conflicto, apareciendo incluso síntomas neuróticos.
La inconsciencia nunca puede llegar a hacerse consciente, salvo en contadas ocasiones: Cuando la censura está dominada por la aparición de síntomas psiconeuróticos; Cuando nos relajamos (por ejemplo, en el sueño); Cuando se engaña al inconsciente.
Freud realiza otra distinción: “El Ello”, “el yo” y “el super yo”.
El ello es la zona mental donde residen los procesos psíquicos más primarios y los impulsos instintivos.
El yo es un estrato superior al ello y es el encargado de organizar esos instintos: tarea de autoconservación.
El super yo, es una parte de la personalidad que tiene como misión formar la consciencia, los ideales. Se forman en una edad temprana, asumiendo el modelo de una persona con la que el niño se siente identificado y que suele ser el padre.
Para los psicoanalistas el crimen sería consecuencia bien de un fracaso en la interiorización de las normas y valores convencionales (triunfando el ello), o bien de una mala estructuración del yo que es incapaz de controlar las fuerzas instintivas del ello y a su vez de las exigencias del super yo.Esto hace que Freud establezca un paralelismo entre neurosis y criminalidad, ya que los comportamientos responden a unos mismos procesos.
La neurosis es el proceso psíquicos del inconsciente, producido por un acontecimiento, sea normal o traumático, vivido muy profundamente de modo que le produce un choque de tal fuerza que se fija en el modo inconsciente en el momento en que sucede. En este momento, para Freud, el inconsciente no evoluciona tanto y hay una regresión al pasado.
Freud observa que el paciente ignora porque realiza ciertos actos y el porqué de su neurosis. La neurosis se formará como sustitución de algo que no se ha llegado a manifestar en el exterior de tal modo que procesos psíquicos se han visto interrumpidos o perturbados en su curso, ello ha obligado a que permanezcan en el inconsciente debido a la represión.
Freud aportó el interés por la vida mental subconsciente que tomará la fuerza y energía en el instinto sexual y en un instinto agresivo. En el individuo lucharán dos instintos contrapuestos por una parte una fuerza positiva, básicamente sexual, y por otra parte una fuerza negativa, de destrucción que es el instinto de muerte.
En el aspecto sexual, Freud distinguió cinco etapas en el desarrollo de la libido: oral, anal, fálica, latente y genital. Son las que determinarán la fijación del individuo en una fase o estadio anterior. Esto puede determinar qué tipo de comportamiento delictivo realizará un sujeto.
El complejo de Edipo: Freud se basó en una figura de la mitología griega. Edipo asesinó a su padre y mantuvo relaciones con su madre. El complejo de Edipo no es más que las relaciones que se establecen entre el niño y uno de sus padres, siempre del sexo opuesto, esta relación es una relación en la que si el niño se enamora tendrá una gran rivalidad, hostilidad hacia el progenitor del mismo sexo, corresponde con la etapa fálica (2 -5 años). El niño busca un objeto en el que depositar todo su amor. Se establecerá un triángulo, niño que siente un enamoramiento con su madre, relación violenta de celos hacia el padre, es una etapa cargada de ansiedad, de sentimiento de culpa ya que el enamoramiento hacia la madre, el niño teme la reacción violenta del padre, reacción que supondría en la mente del niño la castración. Algunos cuadros patológicos son la mala superación del concepto de Edipo.

CRÍTICA AL PSICOANÁLISIS: no aporta conocimientos verificados ni científicos, son teorías que se basan en hechos indemostrables.
Hay otros psicoanalistas que piensan que la delincuencia es debida a una pronta separación de la madre, en este sentido se realizaron estudios observando lo siguiente: se comparó un grupo reducido de delincuentes con otro de no delincuentes y se observó que en el primer grupo 17 de los 44 habían vivido una separación de la madre de 6 o más meses durante los primeros cinco años de su vida y que tenían una incapacidad para establecer relaciones interpersonales: se dedujo que esa experiencia infantil fue un poderoso factor criminógeno.Adler entiende que existe un sentimiento de inferioridad, ambición de poder y un sentimiento de comunidad que van a determinar la conducta humana.
Jung parte de la idea del inconsciente colectivo y trata de explicar guerras, actos violentos, atrocidades cometidas por la humanidad, trata de explicarlo a través de la idea de inconsciente colectivo como un conjunto de vivencias de la humanidad acumuladas a lo largo de la historia.
E.From entiende que el hombre occidental es un ser inseguro, angustiado y además dependiente de la aprobación ajena, lo que produce una incapacidad de amar, incapacidad en la toma de decisiones, en definitiva es un individuo dispuesto a destruirlo todo.


MODELO PSICOLÓGICO
Psicología es aquella ciencia que estudia la vida psíquica del individuo y en el ámbito criminológico es importante porque da a conocer una pluralidad de teorías al respecto.
Numerosas explicaciones teóricas conceden mucha importancia al organicismo (teoría organicista) El organismo será el responsable del acto criminal con lo cual existe una personalidad criminal.
El hecho que los sujetos relacionados con el crimen presenten gran similitud con su ambiente social explica porqué aparecen otras teorías que se basan en el medio ambiental (teorías ambientalistas) la sociedad será en última instancia la culpable del crimen, la que genera la figura del delincuente.


TEORÍA CONDUCTISTA
Achacan la etiología del crimen exclusivamente a factores externos, estímulos y refuerzos porque entienden que las pautas de la conducta habitualmente atribuidas a factores internos pueden inducirse, eliminarse y reestablecerse modificando las influencias externas del medio.
La mayor parte de los hechos delictivos constituyen conductas adquisitivas, que se adquieren, en esa adquisición no se requiere ningún tipo de técnica especial, lo que va a interesar es el porqué algunos individuos no inhiben ciertas conductas que son socialmente inhibidas.
Aparece como la consecuencia de fallos o deficiencias en el condicionamiento del proceso de socialización.
Eynsenck: el comportamiento social se adquiere a través de un proceso de condicionamiento en el aprendizaje de las conductas de socialización, el niño aprende a inhibir las respuestas antinormativas mediante el establecimiento de una serie de repuestas emocionales condicionadas ante estímulos asociados a la conducta antisocial.Como resultado de este aprendizaje, los actos antisociales se verán asociados con un estado aversivo de miedo producido por el castigo. Serán los miedos condicionados los que van a constituir un freno a la conducta antisocial. El niño no llevará a cabo una conducta que ha sido previamente castigada. La falta de socialización ocurre en individuos a los que les alta la habilidad para adquirir respuestas condicionadas en general.


TEORÍA DEL APRENDIZAJE SOCIAL
Es una variante del conductismo, muy próxima a las teorías sociológicas del aprendizaje por transmisión cultural.
Consideran que la adquisición de las pautas, modelos criminales se producen mediante el aprendizaje evolutivo que descarga en la observación e imitación del comportamiento criminal entre otros.
Freud en “Psicopatología de la vida moderna” dice que son meros actos o palabras fallidas, lapsus; cada acto tiene una explicación, las teorías del aprendizaje se oponen a las psicoanalistas, que sostienen que muchos actos obedecen al inconsciente.
Puntos de esta teoría:
-Casi toda la conducta es aprendida.
-Las leyes que gobiernan este aprendizaje pueden conocerse y medirse.
-Tanto la conducta normal como la anormal, se adquieren mediante los mismos mecanismos normales de aprendizaje. El crimen representa un conjunto de actos aprendidos por el individuo.

Bandura parte de la idea que el sujeto no nace violento, sino que lo aprende a través de las vivencias diarias, de la interacción con los demás. Un elemento que avala esta teoría es el acuerdo, por parte de los psicólogos, en la no conveniencia de que los niños vean programas violentos en la televisión, ya que contemplan como otros individuos consiguen alcanzar objetivos mediante la violencia, e incluso son recompensados. Si un niño asocia violencia con recompensa es fácil que aprenda a actuar violentamente.
Los factores biológicos y psicológicos pueden predisponer al individuo, pero el factor definitivo de las tendencias criminales se debe al entorno socio - ambiental.
En la conducta antisocial será muy importante el aprendizaje en base a modelos, no solo se aprende en base a recompensas y castigos sino también de lo que e observa en otros miembros de la comunidad, y así las respuestas punibles pueden aprenderse “viendo lo que les pasa a los otros”, se aprende, se adquiere una experiencia propia a través de los éxitos y equivocaciones que observamos.El castigo produce una inhibición de posibles conductas cuando comprobamos las consecuencias negativas que les produce a los demás.

ANÁLISIS FACTORIALISTA: RASGOS DE LA PERSONALIDAD
Pretende explicar el contenido de ciertas conductas en base a rasgos de la personalidad, que se irán recogiendo en test y van a permitir comparar grupos y subgrupos de delincuentes.
Argyle mantiene que los delincuentes suelen presentar alguno de los siguientes rasgos:
-Consciencia débil
-Escaso sentimiento de culpa.
-Rechazo de la autoridad.
-Tendencia al agrupamiento con otros delincuentes.
Impulsividad.
Mínimo autocontrol.
De todas las características que se pueden presentar hay una a la que se le ha prestado gran importancia, la inteligencia.
Al hablar de delincuencia e inteligencia se plantea la gran interrogante, ¿son los delincuentes menos inteligentes? No puede afirmarse que los delincuentes sean menos inteligentes, se constata la presencia de delincuentes brillantes. Es obvio que hay delitos que requieren para su comisión un alto grado de inteligencia.


TEORÍAS MULTIFACTORIALES (FACTOR APPROACH)
Estas plurifactoriales utilizan un método inductivo y no van a atribuir la causa del comportamiento criminal a un solo factor, sino a una pluralidad de factores heterogéneos que a priori no tienen nada que ver unos con otros: rasgos personales, familia, escuela, hobbies.
Su ámbito de estudio es la delincuencia juvenil, lo cual plantea un problema, la capacidad de extraer los resultados que obtiene a la realidad. Las conclusiones no se deben generalizar al conjunto del fenómeno criminal. Parte de su gran éxito se debe a demostrar el simplicismo con que operaban las teorías monocausales de la criminalidad, los plurifactoriales sostienen una pluralidad de condiciones en el crimen, no de un solo factor.
Estas teorías serán las primeras que tendrán un enfoque sociológico, el hecho de ser las primeras tiene un precio, el no haber podido desgajarse de las explicaciones biológicas. Cuando dan una explicación sobre la etiología del delito mantienen que inciden factores individuales.Estas teorías presentan un mérito indudable, rechazan la explicación monocausal, con ello consiguen que todas las teorías que defiendan que el hecho criminal obedece a una sola causa, todas estas teorías son teorías simplicistas.
Si defienden que la criminalidad es debida a un conjunto de factores es lógico que critiquen a los que determinan que le fenómeno criminal obedece a una sola causa.
Glueck (matrimonio): Pese a que se observan en su trabajo reminiscencias biológicas, realizaron una importante investigación en 1950, analizaron 500 parejas juveniles de delincuentes y de no delincuentes, cuidando en cada caso que la edad, la criminalidad, la raza y el coeficiente intelectual fueran iguales; además de ayudarse de asistentes sociales, psicológicos, antropólogos y psiquiatras, determinando en 10 años de trabajo los factores por los cuales los delincuentes y los no delincuentes se parecían y se diferenciaban.
Los campos procedentes en la investigación fueron: familia, escuela, municipio, problemas médicos, inteligencia, personalidad, temperamento.
En un principio se tomaron en consideración 402 factores, quedando reducidos a 3 que se suponían suficientes para establecer un pronóstico social.
-Vigilancia del individuo por su madre.
-Severidad con que ésta lo eduque.
-La armonía de la familia.
Una teoría de corte sociológico llega a la conclusión de corte psicoanalítico, los tres factores están estrechamente relacionados con la madre.

Burton: “Los jóvenes delincuentes” (1940). Contempló la existencia de 170 condicionantes que desencadenan en el niño un comportamiento no deseable.

Healy: hablará de la pluralidad de determinantes que pueden desencadenar el fenómeno criminal. Las variables que pueden determinar el comportamiento desviado son:
-Males hereditarios.
-Anormalidad mental.
-Constitución física anormal.
-Conflictos espirituales.
-Malas condiciones familiares y amistades.
-Intereses insatisfechos.
-Malas condiciones en el desarrollo infantil temprano.Estos tres autores consideran que en todos ellos operan tanto factores biológicos como factores socio - psicológicos.
El mérito de estos autores radica en haber iniciado el desarrollo teórico que considera las condiciones sociales como posibles causas de comportamiento desviado.
Aun tienen residuos biológicos pero ya inician el camino, de los factores sociales en la explicación del hecho criminal: el medio social determinará el desarrollo individual.

LA ESCUELA ECOLÓGICA DE CHICAGO
Si los teóricos plurifactoriales son los que han marcado el inicio de la configuración del crimen como hecho que responde a una pluralidad de factores. Esto encontrará su consagración en la escuela de Chicago.
Nace bajo el espíritu o carácter pragmático de la escuela americana, nace con la intención de resolver los problemas sociales delincuenciales de Chicago. No es una escuela teórica, esperan que sus teorías solucionen problemas reales. Problemas derivados de la inmigración, en 1860 numerosos emigrantes legan a Norteamérica, estos emigrantes se concentran en las ciudades del medio oeste, aumentando la población desde 1860 a 1910 en más de dos millones de habitantes. Esta emigración masiva, unida a un proceso de industrialización va a provocar un tipo de hábitat distinto del tradicional.
La gran ciudad se convertirá en un conjunto entremezclado de etnias, religiones, culturas y al mismo tiempo en un foco de problemas fundamentalmente sociales: pobreza, marginación, suicidio, alcoholismo, prostitución y criminalidad.
Esta escuela y ante estos problemas investigará con una finalidad práctica: búsqueda de soluciones. Pretenden dar un diagnóstico fiable sobre los urgentes problemas de esa realidad americana.
Su objeto de estudio será la gran ciudad, con análisis de su crecimiento, de su desarrollo individual y la morfología del criminal que se produce en ese nuevo medio.
El mérito de esta escuela es que supo sumergirse en el corazón de la gran ciudad, conocen y comprenden desde dentro el mundo de los desviados para analizar todos los mecanismos de aprendizaje y transmisión de esta cultura.
La primera teoría será la “ecológica”, cuyos máximos representantes son: Park, Burgués y Mac Kenzie, con el estudio de la desorganización social y las conductas que esta desorganización va a generar dentro de la ciudad.Observan que se generan una serie de fenómenos y que la macro ciudad provocará una serie de consecuencias.
Hay cuatro puntos fundamentales:
-Analizan y observan el debilitamiento de los vínculos que mantenían unidos a los grupos primarios.
-Observan que se produce una modificación de las relaciones interpersonales y otra que tiende a que las relaciones sean más impersonales y más superficiales.
- Observan una pérdida de arraigo en los lugares, donde se vive.
-También una relajación de los frenos de inhibiciones de los grupos primarios bajo la influencia del ambiente urbano.
Estas circunstancias serán las responsables del aumento de la criminalidad. El debilitamiento del control social informal producía un peligro evidente, la ruptura de los lazos primarios y el relajamiento de los vínculos y de las inhibiciones del grupo primario, por influencia del entorno urbano, son los responsables de aumento del vicio / criminalidad en las grandes ciudades.
Su gran mérito es haber situado las causas del delito en el medio social. Si la sociedad es la que desencadena el hecho criminal habrá que incidir sobre el medio cambiando las estructuras sociales.

Teoría del “contagio social”: Se produce en la gran ciudad un proceso mediante el cual los comportamientos desviados se transmiten entre individuos de características similares.
“La Banda” 1927, libro en el que examinan hasta 1313 bandas existentes en Chicago, descubriendo una zona por los ferrocarriles donde se ubicaban gran parte de éstas, también en áreas de edificios de oficinas y en grandes almacenes.
Otros autores demostraron que la cifra de criminalidad disminuía con el alejamiento del centro urbano, incrementándose en este centro y en zonas industriales.
Mantienen que la criminalidad potencial se concentraba en las áreas delincuenciales: proximidades de establecimientos comerciales, industriales, porque ahí existe un debilitamiento del control social y consideran que si éste no está debilitado no se produciría esto en las zonas residenciales de los núcleos urbanos.
Burguess, círculos concéntricos.
-Se van a concentrar los comercios, zonas de recreo y de diversión, centros cívicos y políticos, es la zona neurálgica de la ciudad donde giran las principales actividades de los habitantes.

-Al ser una zona absorbida por el comercio y por la industria ligera, es una zona que expulsa de su seno a la mayoría de sus habitantes, salvo a los más pobres.
-Será donde habiten los obreros de la industria que han trasladado de la zona II, ya que sufre un deterioro progresivo. Sin poder acceder a la zona IV, lo que les permite no estar demasiado lejos de su trabajo.
-Zona residencial, inmuebles de lujo, grandes residencias.
- Zona donde se asientan los suburbios con sus arrabales y sus ciudades dormitorio.

Shaw llega a cinco conclusiones:
-Los delincuentes no difieren del resto de la gente en cuestiones de inteligencia, físicas y de personalidad. Desde aquí rechazan todas las teorías biológicas no diferenciando causas hereditarias, psíquicas, psicológicas.
-Los barrios ofrecen numerosos incentivos para cada actividad criminal.

-Se entra en rivalidad con otro barrio porque el individuo se siente identificado con el suyo propio.
-El comportamiento delictivo se aprende y se trasmite a través de la tradición moral y del comportamiento de los demás.
-Considera que las verdaderas carreras criminales se consolidan y desarrollan cuando el individuo se identifica con su mundo delictivo e interiorizan los valores de ese mundo criminal, de su grupo.
-La localización geográfica de estos barrios es la zona industrial; con un nivel adquisitivo menor, hay mayor tasa de criminalidad, la etnia es también u otro factor decisivo como hispanos, negros.
Como primera crítica a esta escuela, podemos decir que simplifica en exceso el análisis sobre las causas del delito y son incapaces de explicar la criminalidad que se produce fuera de esas áreas. Otra duda radica en que si son estas áreas las que van creando delincuentes o si por el contrario atraen a personas más proclives a la comisión del delito.

TEORÍAS AMBIENTALISTAS
Destacan a Newman “Espacios defendibles” 1973, donde propugna la prevención del delito a través del diseño arquitectónico del espacio urbano, crear ambientes residenciales que inhiban del delito.
Propuso medidas muy precisas para que el individuo defienda su espacio, que cree este sentimiento:
-Subdividir áreas publicas en zonas más pequeñas para que los vecinos adopten aptitudes de “propiedad”, donde se sustituya el anonimato por un sentimiento de vecindad, comunidad y responsabilizándose de todo lo que ocurra en su entorno. La ubicación de las ventanas será importante para observar estas áreas.
-Emplazar zonas concurridas junto a zonas públicas, y que no sean fuente de peligro: parques, zonas de recreo...
-Que se construyan áreas públicas de tal modo que los visitantes se sientan observados en todo momento.
García de Pablos llega a la conclusión que las edificaciones gigantescas incomunicadas con el tráfico rodado, sin portero o vigilancia, de fácil accesibilidad para cualquiera, concentrarán mayores tasas de criminalidad.

Newman lleva a cuatro conclusiones:
-Los edificios de 7 pisos o más altos son los más idóneos para la comisión de delitos, a mayor número de pisos mayor índice de criminalidad.
-Numerosos delitos se cometen en ascensores, lo que disminuiría si se potenciasen las posibilidades de observación.
-Los puntos más problemáticos son por los que transitan los ocupantes de las viviendas, siempre que no existan medios de observación.
-Como lugares que incitan al crimen destaca los pasadizos, calles vacías, salidas de la ciudad, edificios sin portero.

TEORÍAS SOCIOLÓGICAS
La Sociología criminal llegó a Europa tras la II Guerra Mundial, con gran fuerza y hasta el punto de destronar las teorías biológicas y psicológicas, si bien se vio que a la postres no arraigaron, pues las anteriores teorías eran de gran peso.


CONCEPCIONES ESTRUCTURAL-FUNCIONALISTA. LA TEORÍA DE LA ANOMIA
Se enmarca dentro de la Sociología criminal, anomia significa ausencia de normas. Durheim utiliza este concepto en 1983 al elaborar su teoría sobre la división social del trabajo, no como un principio económico, sino como uno de los fundamentos más importantes de la vida social en general. Observa que se produce una diferencia de la cooperación, es decir, en la Revolución Industrial esta creciente división del trabajo provoca formas de insolidaridad entre los individuos. Se observa un debilitamiento de la conciencia colectiva acentuando las diferencias individuales. Anomia será para él un estado de desintegración (dentro de la esfera social) originado por el hecho de que la creciente división del trabajo está obstaculizando el contacto, la relación social es insatisfactoria.Esta problemática la extrapola al suicidio y dice que tanto en épocas de prosperidad como en las de depresión económica aumentan las tasas de suicidio. Concluye diciendo que cuando las necesidades de las personas no se pueden satisfacer con los medios disponibles es frecuente el suicidio. Habla también de que el bienestar puede convertirse en causa de suicidio, y considera que en épocas de prosperidad las necesidades de las personas se vuelven ilimitadas y no pueden ser satisfechas, mientras que en una situación estable, las aspiraciones y necesidades están reguladas y delimitadas por las normas. La situación inestable va a producir un derrumbe de las normas apareciendo, por consiguiente, la anomia. Considera que este concepto se produce en un estado social caracterizado por un debilitamiento general de la conciencia colectiva, desinterés, insolidaridad, etc.
La anomia será el fracaso o la falta de un sistema de convicciones morales arraigadas colectivamente.

El comportamiento desviado: la criminalidad es normal y es un fenómeno social que debe ser explicado socialmente y considera que cada sociedad mantiene una cohesión interna, una solidaridad social, y la mantiene porque existe una consciencia colectiva que va a ejercer presión sobre los individuos. Considera que la colectividad se va a imponer sobre el individuo infractor. Existe una primera conciencia colectiva que será la que dicte lo que es bueno y correcto y cuando el individuo no se adapta, hará un frente común a ese individuo, pero con un sentimiento de superioridad. A través de ese sentimiento de superioridad se va a producir la solidaridad social y se produce porque el fin de la pena no será un fin retribucionista, ni prevencionista, sino que será para que el ciudadano honesto no se desmoralice “La pena hace ver al ciudadano honesto la utilidad de su sacrificio, la pena mantiene su confianza en el sistema e identifica como inferior al grupo criminal y refuerza el sentimiento de superioridad del grupo”.

El delincuente para Durkheim, es consecuencia de las estructuras de la sociedad y será un hecho, un fenómeno normal y absolutamente necesario dentro del engranaje social, será la otra cara de la moneda, lo que es normal es que exista un incremento de las tasas de criminalidad “Una determinada cantidad de crímenes forma parte de toda sociedad sana”. Una sociedad sin crimen será una sociedad primitiva, monolítica e inmóvil, el crimen cumple una función integradora e innovadora dentro del funcionamiento social.

La pena debe intentar no desmoralizar a la sociedad, el criminal es un sujeto no antisocial, un factor de funcionamiento regular de la vida social.Merton define la anomia como la quiebra en las relaciones entre las metas sociales y los caminos para alcanzar estas metas. Desarrolla una teoría general sobre el comportamiento desviado, también la conducta desviada es una reacción normal a todas las contradicciones de las estructuras sociales. Toma como ejemplo la sociedad norteamericana. La persecución de la riqueza y la acumulación de ella es una meta obligada y prioritaria para todos los ciudadanos y ese objeto, es ensalzado por la estructura cultural. Frente a esa necesidad cultural, existe una estructura social que limita a ciertos sectores de la población el acceso a esas necesidades culturales. Dice que estas contradicciones entre estructura, culturas y sociedad producen una tendencia a la anomia y afecta con intensidad a las clases bajas. La persecución del éxito y del prestigio y del status social son aspiraciones a las que debe llegar todo americano sin importar los medios.

Esta estructura cultural viene representada por la familia, la escuela y por el trabajo, que van a inculcar al individuo, desde pequeño, en ese afán de riqueza y poder. Pero no le facilitan los medios suficientes para que todo individuo pueda llegar a esos fines. Se plantea qué consecuencia habrá para aquellos individuos que están en diversos niveles de la estructura social en una sociedad que se da supremacía al éxito pero no da los mecanismos necesarios:
-La conformidad: al aceptar tanto las metas culturales como los medios instintivos para llevar a esos fines. Donde no ocurra esa conformidad la estabilidad se verá amenazada.
-La innovación: la reacción desviada, el uso de medios ilícitos para obtener los fines culturales, se produce una actuación de las metas culturales, pero cuando no se arbitran los medios, la gente tiende a olvidar las restricciones.
-El ritualismo: es una reducción y / o un abandono de las metas culturales, a favor de la conversión a los medios institucionalizados. El individuo incapaz de alcanzar los fines culturales renuncia a ellos, pero no renuncia a las reglas que rigen el trabajo y el esfuerzo (monotonía).
-El retraimiento: es una renuncia tanto de los fines culturales como de los medios institucionalizados. Es la respuesta menos difundida.
-La rebelión, ante la frustración que surge cuando existen posibilidades imitadas para alcanzar esos fines, pueden conducir a un rechazo de los fines y medios introduciendo valores distintos, nuevas formas de organización e instituciones, una nueva estructura social.

TEORÍAS SUBCULTURALES
Esta denominación de subcultura no es exclusiva de la Criminología (utilizada también por los sociólogos). Tal expresión se generalizó a partir de la II Guerra Mundial y tomó fuerza a partir de la obra de Cohen: “Chicos delincuentes”.
Las teorías nacen en EE.UU. y surgen como respuesta a la problemática que existe en este país con respecto a las teorías marginales (étnicas y raciales, culturales, etc.).
Consiguen con Cohen, convertirse en teorías explicativas de conducta desviada y llegan a ser teorías importantes dentro de la Sociología criminal americana.El concepto presupone la existencia de una sociedad rural. Supone a la vez un examen desde dentro del mundo de las minorías, desde la propia óptica de los desviados y sobre todo en el caso de la delincuencia supone una decisión simbólica de rebeldía, en el caso de la delincuencia juvenil, hacia los valores de las clases medios. Actuación negativista, no racional, propia de la criminalidad de los adultos.
Discrepan de los postulados de la escuela de Chicago, al considerar que no son determinadas áreas de la ciudad las que van a generar la criminalidad de las capas más bajas de la sociedad, sino que el delincuente es consecuencia de los códigos de valores propios de la subcultura y que al mismo tiempo, esos son ambivalentes respecto de la sociedad oficial. Se señala que tanto la conducta normal, conforme a derecho, como la irregular se definían en relación a los respectivos sistemas de normas y valores oficiales y suboficiales, quiere decir que estos sistemas de valores van a contar con una estructura muy semejante, con valores que interiorizan refuerzan y transmiten a través de los mecanismos de aprendizaje socializante.
La adaptación de Cohen es la más importante. Centró su estudio en la delincuencia juvenil de status más bajos y concluyó que las áreas delincuenciales no eran ámbitos desorganizados, sino con normas y valores distintos de los oficiales. La subcultura va a operar como una evasión a la cultura general, o como una reacción negativa; será como una cultura de recambio que ciertas minorías marginales van a crear dentro de la cultura con el propósito de dar salida a la ansiedad y a la frustración. Opera como válvula de escape frente al conflicto de no poder participar de las expectativas que ofrece la sociedad, una gran cantidad de autores creen que la única dificultad importante existente entre delincuente y no delincuente reside en el grado de exposición a una subcultura.


CARACTERÍSTICAS DE LAS SUBCULTURAS
-No utilitarias (robar por robar).
-Maliciosas.
-Negativistas de otras culturas.
La delincuencia juvenil y la subcultura van a aparecer sobre todo concentradas en los sectores masculinos y de baja condición social.
La razón que Cohen da es que es precisamente la clase trabajadora la que se va a encontrar con el grado más alto de frustración. Los miembros pertenecientes a estas subculturas, vivan donde vivan, y sean de la condición que sean, están unidos por los valores de las clases medias y estos son el éxito a perseguir metas cada vez mayores (con ello obtendrán respetabilidad, relaciones sociales). Ante las expectantes metas que ofrece la clase obrera se verán desaventajados.Los modelos de socialización en la familia de clase trabajadora: la discriminación que llevan a cabo los maestros,va a producir un problema de ajuste entre el niño que ha sido primariamensubcultura criminal o sin voluntad de obtener metas de la clase media se va a volcar en comportamiento agresivo, bandolerismo y a través de sus actos logrará el éxito dentro de la subcultura, escapando de la intolerable frustración y ansiedad.
El problema de la cultura es que al tener interiorizados los valores d la clase media, su actitud siempre será de rechazo hacia esos valores debido a la frustración, esto se verá en actos de vandalismo... creando posteriormente unos valores propios.

TEORÍAS DEL PROCESO SOCIAL
Se difunden en los años 60 y 70. Destacan sobre todo porque critican abiertamente las teorías estructuralistas al desmitificar el hecho de que la criminalidad deba concentrarse en los miembros de las capas más bajas, ellos opinan que también hay criminales en las capas superiores y consideran que toda persona tiene el potencial necesario para convertirse en delincuente.
Profundizarán en los delitos económicos, entrando estos delitos en las legislaciones penales tipificando un mayor número de delitos de contenido socioeconómico.
Hay tres orientaciones:
-Teorías del aprendizaje social.
-Teorías del control social.
-Teorías del etiquetamiento o de reacción social.

TEORÍA EL APRENDIZAJE SOCIAL
Se subdivide en cuatro formulaciones que tienen en común la idea de que la conducta criminal se aprende y por consiguiente no debe buscarse justificación en razones de tipo biológico, ni en rasgos inconscientes ni en el desarrollo cognitivo de patrones o modelos de comportamiento durante la infancia del sujeto.
Para estos autores el crimen es una respuesta a situaciones reales que el sujeto aprende. El crimen no es anormal ni es signo de una personalidad inmadura.
Sutherland nos ofrece la primera teoría, asociación diferencial. Interpretó orientaciones multifactoriales y complementó con elementos psicológicos. Destacó por su análisis de la criminalidad de cuello blanco y por los niveles de inteligencia.
El origen de esta teoría debemos buscarlo en los trabajos realizados por Tarde (concepto de imitación), los trabajos sobre la memoria humana y los de Paulov y Ebbinghaus.

No se interesan por el aprendizaje del saber sino del comportamiento humano con un corte psicológico. El autor dice que “las personas se hacen, en principio criminales porque están relativamente aisladas de la cultura de grupos respetuosos de la Ley o bien, por causa de resistencia, ocupación, o sino, por encontrarse en contacto con una subcultura criminal, porque han carecido de las experiencias, sentimientos, opciones y concepciones en base a las cuales ha de construirse un orden de la vida que la opinión pública considera deseable”. Los contactos se llevan a cabo en grupos sociales y precisamente en forma de procesos de aprendizaje, es decir, se van a trasmitir los modelos de conducta y la orientación en los valores y las formas de reacción. Para Sutherland, el crimen no se hereda, ni se imita, ni inventa, sólo se aprende.
Resumió su teoría en seis proposiciones:
-La conducta criminal es aprendida.
-Se aprende en un proceso de comunicación en la interacción con otras personas.
-El aprendizaje se realiza en el marco de las relaciones más personales e íntimas.
-El aprendizaje de la conducta criminal comprende tanto las tácticas como las técnicas.
-Una persona será delincuente cuando aprende más modelos que favorezcan la infracción.
-El proceso de aprendizaje de la conducta criminal y no criminal es el mismo.
Sutherland analizó el gansterismo de EE.UU. de los años 20-30 porque esta organización se presenta rígida y existía en ella un sistema de valores propios. Según él, estas organizaciones favorecían junto a los industriales la expansión económica. Se aliaban para luchar contra el enemigo común, trabajadores en huelga, los negros los emigrantes, los sindicatos. Esa relación alianza permite a este autor descubrir el porqué se producen ciertos códigos de valores.
Una variante de esta teoría del aprendizaje sería la teoría de la identificación diferencial cuyo máximo exponente es Glaser. La criminalidad ya no tiene que producirse por la interacción directa, sino que se puede indicar la elección de otra persona desde cuya perspectiva observamos nuestra propia conducta (el individuo en el transcurso de distintos proceso sociales elige determinados grupos o personas con los cuales se identifica). “Una persona sigue el camino del crimen en la medida en que se identifica con personas reales o ficticias, desde cuya perspectiva su conducta criminal parece como aceptable”.
La crítica que se hace a esta teoría es que se concibe la conducta criminal como conducta aprobada de antemano, dirigida intelectualmente por anticipado y no como un suceso que ha surgido más o menos por casualidad. Esto puede se así en algunos crímenes pero no todos y nunca en la mayoría.

TEORÍA SOBRE EL CONTROL SOCIAL
Se plantea que todo individuo podría actuar criminalmente pero se ve neutralizado por los vínculos sociales que le van a solicitar que tenga una actitud conforme a derecho, y servirán de dique a cualquiera. Cuando fracasan sus mecanismos de control, se produce una quiebra y ello conduce al crimen. Se plantea si todo individuo cuenta con el potencial necesario para violar las leyes y la sociedad ofrece varias opciones.
¿Por qué se obedecen las leyes? Según la escuela clásica la respuesta es por el miedo y por los vínculos existentes entre personas interrelacionadas íntimamente.
Aparece la teoría del arraigo social (representada por Hirschi), que pertenece a las llamadas de vinculación y consideran que ésta es lo que hace que el sujeto se ajuste a derecho. La consulta viene determinada por el vínculo emocional que une al individuo con personas significativas. En este vínculo descansa el compromiso frente a los demás. Cuando se rompe el vínculo aparece la criminalidad. Piensan que el delincuente puede ocasionar más consecuencias dañinas en las relaciones con otras personas y también con instituciones y es el miedo el que frena al individuo. El crimen sería el resultado de un debilitamiento de las relaciones.

Hay cuatro factores que determinan el arraigo en la sociedad:
-Apego y la consideración hacia personas. La falta de estos hacia determinadas personas (característica de la personalidad psicótica) va a conducir hacia una falta de respeto hacia los demás).
-Identificación y compromiso con los valores convencionales.
-La participación en actividades sociales. El ocio y la desocupación pueden potenciar una actitud delictiva. La vida social supone un alejamiento del delito.
-Las creencias suponen un importante freno al delito, ya que supone un respeto hacia los derechos de los demás.

TEORÍA DE LA CONTENCIÓN SOCIAL
Su máximo exponente es Reckless. Se pregunta como un individuo pobre residente de una zona con elevado índice de criminalidad puede resistirse al delito. La respuesta la buscan en mecanismos de contención interna y externa:
-Internos: la solidez de la personalidad del individuo. Destacan el concepto de sí mismo; viene a ser el componente diferencial que explica el porqué unos individuos caen en la tentación y otros no. El concepto ofrece firmeza frente a los golpes de la vida en la elaboración interna de las experiencias.

-Externos: no se puede olvidar la vida familiar o la organización social y son importantes en cuanto pueden repercutir en el individuo positivamente en cuanto le prevean de firmeza.
Además hay mecanismos de presión divididos en: impulsos internos (descontento individual, hostilidad, rebelión); presiones externas (condiciones de la vida adversas); influencias externas (conducta desviada de compañeros, influencia de los medios de comunicación).
Para él, la conducta criminal va a responder a estos dos mecanismos. Mecanismos de contención y mecanismos de presión criminógena.

TEORÍAS DEL PROCESO SOCIAL (LABELLING APPROACH)
Consideran que no se puede comprender el delito presidiendo de la propia relación social, del proceso social de selección de ciertas personas y las conductas etiquetadas como criminales. Por tanto, el delito y la reacción social aparecen como términos interdependientes, inseparables, recíprocos.
La marca de la persona de conducta desviada no es nueva, y desde los inicios siempre se ha tratado de buscar en el criminal una marca que lo distinga.
El Derecho Penal clásico lo enlazaba con el hecho punible, y la antropología criminal lo centraba en la personalidad del autor. Las malformaciones cromosómicas serían como medio de conocimiento del delincuente.
La estigmación sólo significa diferenciación, destacar de forma más o menos clara a determinadas personas y adscribir la explicación de su conducta.
El problema del control de la conducta se simplificaría si se pudiera conocer de forma clara el círculo de personas peligrosas socialmente por características fácilmente identificables. La búsqueda de esas marcas ha producido grandes abusos (judíos, cristianos).
Cuando tiene lugar una estigmación aparecen consecuencias destructivas para los afectados y para sus familias.
Para los autores más representativos, las conductas irregulares están repartidas con una gran igualdad entre todas las clases sociales de la población, pero posteriormente los mecanismos sociales conducen a una desigual distribución del riesgo de ser detenido, condenado posteriormente, y esos mecanismos sociales son los que etiquetan al individuo.

Una pequeña aparte de los autores opina que en la clase inferior no existe una criminalidad propia, pero ocurre que esta criminalidad es creada por los llamados “procesos de atribución”.
Iannenbaum (autor de “Crimen y comunidad”), es el primer autor en formular la frase: “los jóvenes delincuentes e hacen porque se les define como malos”. Considera que las reacciones y las definiciones del medio, con respecto a un determinado comportamiento, son decisivas para la aparición del comportamiento desviado.
Para Becker, las normas son reglas de comportamiento elaboradas por los grupos sociales, si una persona viola estas normas será considerada como desviada desde el punto de vista del grupo. No interesan las causas de desviación, son el proceso de criminalización. Una persona se convierte en desviada cuando otras personas más significativas la etiquetan como tal.
Se les critica que no se ocupasen de los orígenes de la criminalidad y sólo centran su estudio partiendo de que es el grupo social dominante el que etiqueta al individuo.
El control social es el que crea la criminalidad. El interés de la investigación se desplaza desde el desviado y su medio hacia aquellos grupos que lo definen como desviado. Van a analizar los mecanismos de funcionamiento del control social y las carencias no las buscan en los individuos controlados sino en aquellos que ejercen el control.
El individuo pasa a convertirse en víctima de los procesos de atribución y definición. Un conducta no es delictiva por sí misma, ni su autor será un criminal por merecimientos objetivos, son que depende de ciertos procesos de definición y atribución y selección al mismo tiempo.
García de Pablos señala que los agentes del control social formal, no detectan o declaran el carácter delictivo de un comportamiento, sino que lo generan o producen al etiquetarlo así.
El control social es altamente discriminatorio y selectivo, esa etiqueta de criminal es repartida por los mecanismos de control con el mismo criterio de distribución que otros bienes (fama, riqueza) y ese criterio es el status y el rol de las personas.
Las posibilidades de que un individuo pueda ser etiquetado como delincuente, no dependen tanto del delito cometido, son que más bien dependen de la posición que ocupa el individuo en la pirámide social.
Si en una sociedad alguien posee poder para establecer normas (que determinen la moralidad media), también tiene poder para escapar a esas normas.
Los procesos de aplicación de la Ley penal constituyen los mecanismos de distribución de la propiedad negativa criminal.

CONCLUSIÓN
La delincuencia ha existido desde que ha existido el hombre, y seguirá existiendo.
Hoy en día, las condiciones sociales del hombre hacen que éste pueda delinquir fácilmente, como por ejemplo la fácil adquisición de armas, el fácil acceso a las drogas, principalmente en nuestro estado, donde no hay arraigo familiar muy grande y la gente ante la soledad tiene muchos vicios para poder soportarla, aunado con la situación económica no solo del país sino del mundo, más la poca educación que tiene la gente (principalmente en nuestro estado que con solo hablar inglés la gente encuentra un buen trabajo, no importa que grado de estudio tenga).
La gente está harta de promesas de parte de los gobernantes. No hay muchas oportunidades de trabajo en general, México es un país con muchos habitantes, por lo tanto se les hace fácil a algunos ciudadanos tomar el camino de la delincuencia para vivir moderadamente o como ricos en algunos casos.
El tema de la readaptación es un tema que deja mucho que desear en nuestro país, no estamos preparados para insertar al delincuente en la sociedad, ni siquiera estamos preparados para darles un programa de readaptación y lograr, como se podría en algunos casos, que logren ser capaces, ser útil al país, como ha pasado en otros países.
Es cierto que un ambiente negativo influye grandemente en los delincuentes (pero no absolutamente porque si no la mayoría de la gente pobre serían ladrones, además mucha gente educada en una buena familia y con buenos puestos terminan corrompiéndose), que la rebeldía provoca a un adolescente creerse poseedores de la verdad absoluta (pero adolescentes y contestatarios hemos sido todos y no nos hemos convertido en delincuentes) y no menos cierto es que la familia juega un papel muy grande en nuestros miedos, frustraciones o seguridad y alegrías.
También es cierto que intervienen muchos factores en la delincuencia, pero yo en particular pienso que la base de toda nuestra vida para vivir en sociedad, para aprender los valores, ser buenos seres humanos, honestos, productivos, está en el hogar, en la familia.
Hacen falta apoyo ecónomico a las familias, casa dignas para vivir, trabajos decentes y bien pagados, salud digna y se evitaría estoy segura por lo menos en un buen porcentaje la criminalidad. Aunque, es el sueño de todo buen político? No deja de ser una utopía por lo menos por ahora en nuestro país.
El hombre es responsable de sus actos: nace y se hace, pero también tiene la posibilidad de transformarse a sí mismo y a su entorno y es totalmente consciente de ello.


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